Revisión histórica del caballo de guerra.


REVISION HISTORICA DELCABALLO DE GUERRA

 

Conferencia pronunciada por el Académico de Honor

Dr. D. Jaime Esain Escobar

3 de Febrero de 1994

 

 

 

Excmo. Sr. Presidente, Excmos. e Ilustmos. Sres.,Señoras y Señores

 

 

            Unade las primeras manifestaciones de la inteligencia del hombre fue sacarprovecho de los animales de su entorno, procediendo a su domesticación.

 

            Pasandopor alto el orden cronológico en que fue incorporando las distintas especies asu vida cotidiana, nos limitaremos hoy a hablar del beneficio que supo sacardel caballo como ayuda en la guerra. Les anticipo que, en aras de la brevedad,me referiré genéricamente al caballo, prescindiendo de citas particulares,salvo alguna muy notable excepción. Y sin más dilación, entremos directamenteen materia.

 

                         ORIGENESDEL CABALLO DE GUERRA

 

            Alo largo de la historia, el soldado de a pie, la infantería, ha sido la piezamaestra de la guerra. Sólo en los últimos milenios anteriores a J.C. comenzó ajugar papel importante el soldado a caballo, y aún tuvieron que pasar muchossiglos para que se organizara la caballería como una fuerza disciplinada.

 

            Elempleo más primitivo del caballo en la guerra parece ser el carro de combate.Los pueblos nómadas habían pastoreado sus caballos de una zona a otra, y elhombre, al inventar la rueda en los albores de la civilización, comenzó a hacerdel caballo un animal de tiro. El desarrollo del carro tuvo enorme impacto ensu época, marcando su superioridad sobre los primitivos medios de combate, queeran la maza y la lanza y revolucionando con su movilidad y eficacia el arte dela guerra. Por añadidura, en el ámbito civil, sin ínfulas bélicas, se convirtióen símbolo de las clases pudientes de la sociedad.

 

            EnMesopotamia se utilizaron los primeros carros, que eran de construcción muysimple, con ruedas macizas y tirados por mulos. Parece que fueron los hicsoslos primeros en emplear carros con caballos en su conquista de Egipto,alrededor del 1800 antes de J.C.

 

            Porsu parte, los egipcios aprendieron muy bien primero y perfeccionaron despuéslas ventajas del carro de guerra. Cuando los hicsos se retiraron, los egipciosmejoraron sus caballos cruzándolos con los de la costa de Fenicia.

 

            Elcarro, entre tanto, se había hecho muy sofisticado. Era más pesado y requeríamás caballos para tirar de él; las ruedas eran ya radiadas, había repuestos, ylos carpinteros acompañaban a los ejércitos en sus campañas.

 

            Lastácticas evolucionaron. Los carros ya no actuaban por separado, sino en grupos,transportando arqueros y lanzadores de jabalina; tendían a envolver por losflancos.

 

            Loscaballos egipcios eran mestizos, pero con su raíz en el caballo árabelongilíneo de sangre caliente. Los antiguos árabes adoraban el sol, la luna ylas estrellas, y el caballo-ídolo “Ya uk” (caballo veloz). Estoscaballos aparecen también en las paredes de los templos egipcios y en atuendosde los faraones Seti y Ramsés.

 

            Enla guerra con los hititas, la superioridad de Egipto fue evidente. Ramses IIvenció a este pueblo en la batalla de Kadesh utilizando carros con guerrerosdotados de arcos de largo alcance (1288 a. J.C.).

 

            Losas procedían del norte y derrotaron a los es merced a ser losperos en crear un arma de caballería orgaada apoyando a los carros. Losetes cabalgaban por parejas: uno manejaba los caballos y protegía al otrocon un gran escudo; el segundo asaeteaba al eneo. Los carros llevaban porentonces 4-5 soldados, pero, al ser más pesados, quedaban supeados alterreno. Por su ultad en su y bajar penntes, el carro quedó relegadoa empleo deporo, sentando el antecedente de las cuadas del lao cursusequorum.

 

LOS GRIEGOS

 

            Laprimera representación del caballo en Grecia data sólo del año 1600 a.J.C.  Y la equitación parece haberse ejercitadoúnicamente a partir del año 500 a. J.C. Los griegos fueron los primeros encriar caballos ligeros y pesados, dando empleo específico a cada uno. Elcaballo se utilizaba tanto en caballería (Macedonia), como en carros(Peloponeso). Pero el carácter pacifista y estético de los helenos devaluó elcaballo de guerra y ensalzó el de carreras, casi siempre propiedad de familiasde alcurnia.

 

            Esinteresante resaltar en este punto que los pueblos que más hicieron por el augey desarrollo del caballo fueron los que menos influyeron en la evolución de lacivilización, a saber: los bárbaros.

 

            AlejandroMagno, hijo de Filipo de Macedonia, hizo mucho uso de la caballería en aquélsiglo IV a. JC. Filipo pasa por ser el inventor de la carga de caballería, conjinetes convenientemente instruidos para no ir cada uno por su lado. Crea laFalange, unidad constituida por 8.000 combatientes, la mitad de ellos hoplitas,es decir, soldados de infantería. Se basaba en el número 4, número táctico porexcelencia. En la caballería pesada la unidad táctica era la “ila”(64 jinetes en 4 ú 8 filas); 16 hilas formaban el epitagma, afecto a unaFalange. La caballería ligera se distribuía en grupos de cuantía variable.

 

            Alejandroganó “Bucéfalo” a su padre, Filipo. Nadie podía montarlo, tal vezporque le asustaba su propia sombra. Así lo intuyó Alejandro, que puso alcaballo de frente al sol y lo montó sin dificultad, recibiéndolo como regalo.”Bucéfalo” murió a los 30 años en la batalla sostenida contra Porcus,rey de la India. Mortalmente herido, puso a su amo en lugar seguro. Alejandrofundó la ciudad de Bucefalia en honor a su caballo.

 

            Comoes sabido, Alejandro fue educado por Aristóteles desde los 13 a los 17 años. Enel año 338 a. de JC., con 18 años, luchó al lado de su padre en la batalla deCheeronea, donde manejó con gran talento la caballería.

 

            Alejandroordenó que los caballos se criaran y entrenaran cuidadosamente para la batalla,aprendiendo mucho de Jenofonte. Este historiador describió cómo debe ser elcaballo de guerra ideal: con buena osamenta, ancho de pecho y sólidasarticulaciones; las cuartillas, inclinadas, pero no demasiado. El cuelloconvenía que fuese arqueado, como el de un gallo de pelea, con lo que prestabamás protección al jinete. Pero Jenofonte estaba en desventaja, puesto que, comohemos apuntado, la cultura griega era una civilización del espíritu y no leentusiasmaba la guerra.

 

LOS ROMANOS

 

            Debidoa la amplitud de sus dominios, los romanos necesitaban un ejército capaz desofocar de inmediato cualquier rebelión en cualquier parte. Se basaba, como essabido, en la legión, la falange y las máquinas de guerra. Empleaban loscaballos para tiro de carros, cuadrigas y como caballería ligera enescaramuzas.

 

            Requisabanlos caballos de los territorios conquistados y reclutaban hábiles jinetesmercenarios en Siria, Arabia y Norte de Africa. Preferían los caballos árabespara sus alas de caballería (300 jinetes en cada Legión). Usaban caballosprincipalmente de razas septentrionales, frisios y capadocios, para tirar desus pesados carros, caballos persas para silla y españoles y norteafricanospara el transporte. La caballería ibérica, utilizaba razas autóctonas de pocaalzada, era excelente; el mismo soldado luchaba unas veces a pie y otras acaballo. En ocasiones, el jinete tomaba en su caballo a un infante. El ejércitoromano adoptó los métodos de ataque de la caballería cántabra.

 

            Noshan llegado relatos de su adoración al caballo, como el del emperador loco quefue Calígula, cuyo caballo favorito, “Incitatus” tenía casa y mueblespropios; el Cesar obligaba a sus amigos a comer con el caballo y les inducía aque lo invitaran a sus casas.

 

            Serepite aquí en cierta medida el caso de los griegos: los romanos no teníancaballería eficiente porque la consideraban sólo útil para barrer al enemigo enretirada, lo que modernamente se denomina “explotación del éxito”,aunque gustaban de reclutar buenos jinetes, cuando los encontraban. Se hareprochado al imperio romano por no haber gastado el dinero necesario en caballería,lo que a la larga fue una debilidad aprovechada por los bárbarosconquistadores.

 

            Antes,a finales del siglo III a. de JC., Aníbal había destrozado los ejércitosromanos. Aunque es más conocido por atravesar los Alpes con sus elefantes deguerra, era un maestro en el manejo de la caballería. En su niñez juró odioeterno a los romanos. Sus tropas númidas de caballería cabalgaban sobreespléndidos caballos árabes muy bien equipados. Los romanos tenían razaslatinas de poca alzada: sólo los generales se permitían montar caballos árabes.Por añadidura, las tropas mercenarias romanas eran muy heterogéneas, porreclutarse en zonas muy diversas. Aníbal cruzó los Alpes en 15 días. Luego,dispuso su ejército con los elefantes en el centro y la caballería en las alas,pero separados por la infantería, porque sabía que el olor de los elefantesenloquecía a los caballos, circunstancia que los romanos aprendieron demasiadotarde, siendo derrotados.

 

            Elaños 53 a. JC. los romanos, mandados por Craso, fueron derrotados por lospartos, que fingían que huían, para luego revolverse ayudados por tropassurgidas de los bosques. También disparaban flechas girando en la silla demontar. Publio, el hijo de Craso, mandaba la caballería romana, dotada dearmadura ligera, por lo que fue fácil blanco de las flechas. Publio fue muertoy su cabeza paseada en una pica. El mismo fin tuvo Craso, ya que la infantería,fue aniquilada después de serlo la caballería.

 

LOS BRITANICOS

 

            Elaño 55 a. J.C. César invade las Islas Británicas con dos legiones, o sea,10.000 soldados, de ellos 600 a caballo. Pero las tormentas impidieron que lacaballería llegase a la vez que la infantería, ahogándose muchos caballos. Alintentar desembarcar, César supo de la habilidad de los británicos a caballo.Los blancos acantilados pululaban de bárbaros guerreros, agilísimos sobre suspequeñas monturas. Atacaban a las legiones antes de que pudieran ganar laplaya, y luego desaparecían como fantasmas en los bosques. También utilizabancarros con dos caballos separados por un vástago, al que se subía en plenogalope el conductor para manejar su lanza hábilmente.

 

            Tácitonos cuenta que la reina Boadicea de Icenia fue azotada, y sus dos hijasvioladas, por Catus, subordinado de Suetonio Paulino, gobernador de Britania.Los icenios se vengaron masacrando legiones enteras, utilizando carros deguerra con cuchillas en las ruedas. Los romanos muertos con estas apocalípticasarmas tiradas por caballos, pasaron de 70.000.

 

            Enel año 378, tribus de hunos y godos, acostumbrados desde la niñez a luchar acaballo, vencieron a los romanos en la batalla de Adrianópolis, derrotando asus famosas legiones. Era el final del imperio romano.

 

LA EDAD DEL CABALLO

 

            Lomismo que se habla de la Edad del Bronce o la Edad del Hierro, se puede hablarmuy bien de la Edad del Caballo, aludiendo a una época en que este animaldesempeñó papel decisivo en la historia de la Humanidad. El período en cuestiónabarca un lapso de tiempo de más de diez siglos de duración.

 

            Apartir del siglo IV, belicosas tribus itinerantes iban y venían por Europa,algunas asentándose en determinados territorios, y otras vagando de uno a otro,con el caballo como compañero principal.

 

            Elmaestro de la estratégia militar a caballo fue el huno Atila, “el azote deDios”, aquél que tenía un caballo que, donde pisaba, no volvía a crecer lahierba. Atila era en el año 434 el caudillo de la mayoría de las tribus alnorte del Danubio, extendiendo sus dominios desde las Galias hasta lasfronteras de China.

 

            Seríainconcebible que Atila fuera quien fue sin su dominio del caballo. Vivíaprácticamente en la silla. Cuando fueron a tratar con él la paz los embajadoresde Constantinopla, no se bajó de su soberbio caballo tártaro de combate,humillando así a los legados. Al volver de sus incursiones, generalmentevictoriosas, una de sus muchas esposas le preparaba una bandeja con viandasselectas, que él hacía que la almacenasen antes de descabalgar.

 

            Sutécnica favorita era caer sobre el enemigo en tres alas, utilizando hasta300.000 jinetes, todos montando corceles tártaros. Formaba como una tenaza enmedia luna, atacando los flancos. Así recorrió toda Europa, asolando losterritorios a sangre y fuego, y practicando el pillaje.

 

            Enuna oportunidad, Turismundo, rey visigodo, le cercó. Viéndose perdido, Atilahizo un círculo de carros y en el centro dispuso una pira con sillas de montar,arneses, etc., para ser él quemado allí: hasta tal punto llegaba su amor almundo del caballo. Pero la fortuna quiso que los visigodos se retiraran, sinculminar su ataque.

 

            Enel siglo VIII se inventa el estribo, elemento básico para posteriores técnicasde caballería más perfeccionadas. Se repite el hecho de que las mejoras de lacaballería no procedían de estrategas, sino de hombres que vivían y convivían acaballo. Sabían de lo que eran capaces sus corceles y los aprovechaban en lasbatallas.

 

            Apartir del siglo VIII se producen dos circunstancias esenciales para elprogreso del caballo de guerra. Primero, el desarrollo de caballos fuertes,capaces de llevar las armaduras suya y de su amo, cada vez más”acorazado”. Se sacrifica así la elegancia a favor del poderío ysentido práctico. El rey Juan, de Inglaterra, importó 100 sementales flamencos,que fueron la base zootécnica de los caballos de guerra y de labranza inglesa.

 

            Elsegundo acontecimiento tuvo lugar en el Medio Oriente y Asia Menor. Fue la críade caballos elipométricos, más ligeros, ágiles y veloces para los sultanesotomanos. Emperadores de la China, príncipes mongoles y grandes señorestártaros de la guerra. Esto ocurría en lugares con nombres tan mágicos porremotos como Samarcanda y Persépolis.

 

            Loque daba de sí cada uno de estos tipos de caballos se puso de manifiesto alenfrentarse Oriente y Occidente en aquellos encuentros que fueron las Cruzadas.Aunque los caballeros cristianos lograron triunfos parciales, globalmentevencieron los jinetes rápidos y con armas ligeras a los paladines anónimos”encuadernados en hierro”, que tardaban una eternidad en adquirir ímpetu,pero que eran muy fáciles de rehuir con una adecuada movilidad. En verdad queno era nada airosa su actuación frente a la fantasmagórica caballería otomana.

 

            Porquela ventaja del caballo ero era “hit and Fly”, desmontando alos caballeros cruzados, a pesar de utilizar éstos sillas de montar muy altas,en las que encajaban como en un molde, y elevándolos indefensos contra el suelocomo a brillantes escarabajos.

 

            Lasituación se comprende fácilmente si se compara la impedimenta de cristianos ysarracenos. Los primeros eran portadores de cotas de malla, espada, yelmo,escudo, quijotes, guanteletes, una larga lanza … Riendas y escudo erangobernados con el brazo y mano izquierdos, mientras que el brazo derechomanejaba la lanza. Por ir prácticamente ocultos, necesitaban estandartes ypendones diferenciativos para reconocerse entre sí.

 

            Susenemigos, en cambio, eran guerreros ligeros, sin servicio organizado deintendencia. Todo lo llevaban en el caballo. Aparte de una menguada protecciónde cuero y de las armas proverbiales, por lo común, arco, flechas y espada.Sólo llevaban un plato metálico y una bolsa con harina de avena. Con tan parcadotación cubrían enormes distancias a bajo costo.

 

            Lagran lección de las Cruzadas fue que los caballeros-mastodónticos no teníannada que hacer frente a las aullantes hordas sarracenas, que nunca permanecíanquietas, haciendo y deshaciendo continuamente sus formaciones. La carga de lospesados caballeros cristianos se basaba en la sorpresa: si se movía elobjetivo, fracasaba el ataque. Se decía que “un franco lanzado a caballohabría hecho un agujero en las murallas de Babilonia”.

 

            Ambascaballerías respondían a principios muy distintos. El ejército árabe-turco semovía a instancias de un componente pagano: luchar hasta que el caudillo venceo muere. El caballero cristiano era consciente de su distinción social,sinónimo de nobleza y aristocracia. El caballero formaba parte de una casta, enla que se ingresaba mediante una ceremonia. Después, su actuación se regía porel principio cristiano de defender al débil y el sentido de la justicia.

 

            Loscaballeros medievales se agrupaban en las llamadas ORDENES MILITARES, que eranlas de Alcántara, Santiago, Calatrava y Templaria, convirtiéndose esta últimaluego en la Orden de Montesa. Unos caballeros eran religiosos profesos(freires), con voto de castidad, y otros eran seglares. Cada Orden era dirigidapor un Maestro, elegido por los caballeros y confirmado por el Papa. La regla yhábito de todas las Ordenes Militares eran de la Orden Cisterciense, entoncesfloreciente, aunque cada una tenía un distintivo propio. Todos acudían a laguerra con sus Maestres cuando el Rey los llamaba y formaban una de las partesmás importantes numéricamente del Ejército. Los caballeros iban montados y cadauno tenía uno o varios sirvientes a pie, los llamados escuderos.

 

            Encualquier caso, el caballo de guerra de la Edad Media era en muchos aspectosuna continuación de la ferocidad y arrogancia de los hombres de aquella épocaoscura.

 

            Yahemos apuntado la táctica seguida por los ejércitos infieles de practicarfalsas retiradas, para volver luego sobre sus pasos en acciones envolventes.Era grande la habilidad de estos jinetes para disparar flechas galopando a granvelocidad, e incluso volviéndose hacia atrás en la silla. Ricardo Corazón deLeón y el emperador Federico Barbarroja sufrieron estos sistemas de ataque,especialmente en la Segunda Cruzada (1147).

 

            Perosuele suceder que los perjudicados por una táctica bélica reaccionan, buscandosu salvaguarda. Así, los caballeros cruzados aprendieron que lo mejor eraconstituirse en formaciones cerradas, con castigos estrictos para quien lasrompiera, como la pérdida del hábito de caballero y prohibición de luchar porla Cristiandad, lo que era verse privado de un gran honor. Otra tácticaprovechosa, que disminuía las bajas y proporcionaba victorias, era la demezclar estrechamente infantes y jinetes. Fue tal el éxito del nuevo sistemafrente a la caballería turca, que en el ataque del rey Ricardo de Inglaterra aJaffa (1192), los turcos desistieron de sus antaño productivos ataques.

 

            Mientrastanto, en Europa seguía brillando la caballería como arma decisiva. Con ellalogró la victoria el rey Guillermo el Conquistador en Hastings (1066),derrotando a Harold, el último rey sajón e imponiendo la monarquía normanda. Elrey francés puso mucha atención en la cría de caballos en Inglaterra, mejorandolos efectivos equinos, más salvajes, de Escocia, Gales e Irlanda. Los ingleses,influidos por el ejemplo normando, se inclinaron por los caballos pesados.

 

            Cerraremosesta etapa medieval aludiendo a los graves problemas que planteaba laalimentación de los ejércitos cristianos. Tanto los alimentos para losguerreros como los piensos para sus monturas, había que llevarlos en carros,que seguían pesadamente a las columnas. Cuando Ricardo I parte para la IIICruzada, uno de sus barcos transportaba 40 caballos “de precio”, bienentrenados para la guerra y con todas las armas en uso. El navío tambiénllevaba comida para un año para soldados y caballos. Este de la alimentaciónera, pues, uno de los puntos flacos de la caballería medieval, frente a lastribus rivales, mucho más austeras y entrenadas para explotar los recursossobre el terreno.

 

            Llegadosa este punto, es inexcusable mencionar a dos caudillos legendarios que debieronsu celebridad fundamentalmente al caballo. Se trata de Gengis Khan y Tamerlánel Grande, dos devastadores líderes surgidos de las grandes extensiones de AsiaMenor a finales de la Edad Media.

 

            Amboslíderes supieron aprovechar al máximo la versatilidad de la Caballería, tantopor su velocidad de maniobra, con rápidos cambios de frente y de formación,como por su facilidad de dispersión y reagrupamiento según las necesidades dela batalla, circunstancias que indujeron a calificarla en aquellos tiempos como”reina del campo de batalla”.

 

            GengisKhan, responsable de más de 5 millones de muertos, inspiró en su época unirrefrenable terror. Jefe nómada nacido en el desierto de Gobi, luchó contranaciones civilizadas y las venció. Con su habilidad para organizar, controlar ydirigir ejércitos de jinetes, humilló a tropas tres veces superiores. Se hallegado a comparar su genio con el de Julio César y Napoleón. Jefe supremo demongoles y tártaros, invadió China en 1210 y casó con la hija del Emperador. Suimperio se extendía desde el Volga al Pacífico y desde Siberia al GolfoPérsico.

 

            Sutáctica consistía en enviar primero espías, que le remitían la información delcampo enemigo con veloces mensajeros a caballo. Luego mandaba como batidores aunos 200 jinetes ligeros. Detrás iba el grueso de la caballería: 30.000guerreros sobre excelentes caballos, cada uno con un corcel de repuesto. Acontinuación, las hordas con Gengis Khan en el centro, lo que hacía un total decientos de miles de combatientes. Como Napoleón, tenía una guardia imperialpersonal constituida por 1.000 elegidos jinetes sobre caballos negros y conarmaduras de cuero brillante.

 

            Cuandoel tiempo era malo, los cascos de los ponies, sin herrar, se envolvían contiras de piel de yak para protegerlos. Si faltaba el alimento durante muchotiempo, los guerreros estaban enseñados para sangrar parcialmente en el cuelloa los caballos y beber su sangre.

 

            Muchosataques de la caballería se realizaban en silencio, sirviéndose de losmovimientos de los estandartes como semáforos de señales. De noche, las órdenesse transmitían con linternas de colores.

 

            GenKhan creó el correo mongol a caballo, que fue realmente el me decomua