Panorama actual de la Ciencia

 

 

Dr. D. NarcisoMurillo Ferrol

Académico de Número

21 de noviembre de2001

 

1 – Origen de la ciencia

 

La ciencia esuna de las actividades más peculiares de la especie humana: la capacidad delser humano para aprehender la realidad existencial y tener conciencia de ella yde sí mismo. Surge por necesidad. La especialización del hombre consiste en suno especialización,   ni corre  ni nada ni vuela de modo especial -?elanimal indeterminado? de Nietzsche – lo que le obliga a una ?especialización?peculiar, el desarrollo de su inteligencia. Rompe la tradición evolutiva deadaptarse a un ambiente determinado y se abre al mundo (ahora estamosasistiendo a su apertura al universo). Ha de crearse su propio ambiente, lo quele permite vivir en cualquier lugar; para ello ha de conocer bien la realidad, y esto es la ciencia: laprogresiva aproximación al conocimiento de la realidad,  de la verdad  en el decir de Hegel, para quien ?lo real es lo verdadero?  y que con otras palabras corroboraría  Kirkegard al afirmar que ?lo racional es larealidad?. El hombre, a diferencia de los demás seres vivos,  escapa a los imperativos del medio alconstruirse el suyo propio, su hábitat es el mundo, y puede que algún día eluniverso. El medio es un ambiente cerrado en que rige el determinismo y en elque cabe la adaptación por reflejos condicionados,  el mundo es abierto, rige la indeterminación, continuamentesurgen nuevas situaciones que necesitan nuevas respuestas  que hay que improvisar, que hay que crear;ejercicio muy adecuado para el proceso de racionalización, para el inicio de lainteligencia humana y de la creación de patrones de comportamiento: de unacultura. Con la ciencia, y su inevitable epígono la tecnología, el hombre haconstruido un mundo a su medida. Bien queda descrito  en el Animal Ladino de Ramiro Rico: ?Un excesivo, y sin duda  alguna,  el más excesivo de los animales, pues únicamente el humano – unacriatura entre todas las otras criaturas – ha tenido la desmesura insolente detraspasar la animalidad, ir dejándola atrás, y recrearse ladinamente en suautonomía,  al enseñarse a sí mismo lapalabra y con ella, como añade Sófocles, ?el pensar ligero como el viento? y elimpulso que edifica y ordena ciudades?. Sin olvidar que todo ello es gracias aque sus antecesores filogenéticos hacía tiempo que habían alcanzado lahomeotermia, biológica  condiciónindispensable para la libertad.

 

Tal vez paradesdramatizar la vital y radical necesidad de saber, hablamos de curiosidadcomo cualidad innata del  ser humano.

 

El hombrecomienza a utilizar conscientemente la razón unos siglos antes de Cristo, en laGrecia clásica, y a tener conciencia de la ciencia, como nosotros laconcebimos,  en el siglo XVII, configuras tales como Galileo, Newton, Decartes o Leibniz.

 

El aún cercanosiglo XX ha sido, tal vez, el más destacado en actividad científica, conocidoya como ?El siglo de la Ciencia? según el título del reciente libro de SánchezRon. En él se  han sucedido la físicacuántica de Planck, la teoría de la relatividad de Einstein y,  en su segunda mitad, la gran revoluciónbiológica con el descubrimiento de la naturaleza del ADN por Watson y Crick queha conducido al conocimiento de la clave genética de la vida y que  permite al hombre  la modificación genética de los seres vivos incluido él mismo.

 

Siguiendo elpensamiento de Zubiri, el conocimiento consciente de la naturaleza por lasprimeras mentes humanas, había de ser una actividad colectiva, como así tambiénen la defensa ante los naturales peligros. Surge  así la necesidad de la sociabilidad, característica también vitalpara la especie:   el ?otro? esnecesario, necesita de mí como yo de él, surge la necesidad de ayudarse yprotegerse mutuamente. Surge lo que hoy llamamos altruismo, generosidad…  Acaba de aparecer – y creo que no se tienehoy conciencia de su alto significado – el  antídoto de la crueldad de la selección natural. Paso indispensable parael inicio de  comportamientos  útiles para el grupo, para el aún inacabadocomportamiento moral.

 

2 – Esperanza y fe en la ciencia

 

Tal vez seaexcesiva, de ella se espera todo, la curación y hasta la eliminación de lasgrandes patologías que hoy afectan a la humanidad, cáncer, SIDA, enfermedadesdegenerativas, Alzheimer, Parkinson, depresión,  anorexia, enfermedades mentales, etc. , de igual forma que se haneliminado otras como la tuberculosis, la poliomielitis o la viruela; labúsqueda de  nuevas fuentes de energía,la producción necesaria para una supervivencia digna de la humanidad, la  solución de la penosa situación del llamadotercer mundo y hasta la posible colonización espacial. Son muchos los problemasde gran calado que quedan por resolver y muchos los conocimientos necesariospara ello, pero  quién sabe, estambién  mucho el tiempo y lainteligencia  que quedan  por  delante.

 

De otra partela ciencia es una realidad aceptada prácticamente por todos, los grandesdescubrimientos  llevados a cabo porcientíficos concretos, se consideran como descubrimientos de la humanidad.

 

Tangeneralizada y esperanzada actitud ha despertado en el ser humano una granconfianza en sí, en la capacidad humana, con detrimento de la fe en instancias superiores, transcendentes, deverdades absolutas. Es bastante significativo que las más altasrepresentaciones eclesiásticas se pronuncien sobre ?la necesidad de unareevangelización del mundo occidental?, histórico paladín de lacristiandad.

 

 

 3 – Pensamiento científico

 

Tres son losgrandes temas sobre los que se sigue preguntando  primero la filosofía y desde el siglo XVII la ciencia  moderna hasta nuestros días: a) Loinfinitamente grande, el universo, el cosmos, con el descubrimiento denuevas  galaxias, de nuevos planetaspertenecientes a otros sistemas solares, el empeño en demostrar la unificaciónde las tres grandes fuerzas que lo rigen, la teoría del Big – Bang, la físicacuántica… b) Lo infinitamente pequeño, la microfísica, donde no rigen lasleyes de la causalidad y sí la indeterminación, donde la casi infinita pequeñezdel átomo se ha desmenuzado aún más en partículas subatómicas… c) Loinmensamente complejo, la vida, la más compleja organización de la materia, ydentro de ella el cerebro humano, la estructura física más compleja  conocida del universo.

 

Elconocimiento científico está incidiendo notablemente sobre el pensamientofilosófico. Así, como ejemplo,  elconocimiento de la más íntima estructura responsable de la naturaleza físicadel hombre y de las consecuencias de ello deducidas,  ha de cambiar la  actitudy concepción, que siempre se ha planteado la filosofía sobre el rey de lacreación.  Se ha filosofado mucho sobreel hombre sin siquiera conocer su naturaleza física, cayendo en errores tansorprendentes  hoy como considerar elcorazón como centro de la vida mental y al cerebro como órgano refrigerante dela sangre, por pensador tan singular como Aristóteles; o la glándula pinealcomo sede del alma, por el no menos inteligente y más cercano, Descartes, comodemostración física de su pensamiento dualista; apoyada además en otro notableerror: considerar dicha estructura cerebral como exclusiva de la especiehumana, siendo que existe en la generalidad de los vertebrados. Para filosofarsobre el hombre hoy, es necesario conocer lo que se sabe sobre  su biología que es mucho, máxime en tiemposen los que se puede modificar el programa genético de construcción delindividuo y se está tras las estructuras neuronales  relacionadas con la mente humana.

 

De hecho   está surgiendo un pensamiento científicoque se plantea cuestiones cuya exclusividad se arrogaba la filosofía, inclusola teología, pero con distinta metodología. De momento podemos decir que estáiniciándose  una meta -ciencia , elaborada exclusivamente con la razón sobre losconceptos y las realidades verificables por el método científico. Sus notas características pueden ser suconstrucción por mentes primariamente científicas, no filosóficas, y ladecisión tácita de no formular planteamientos metafísicos en el estricto sentidoetimológico de la palabra, al ser considerados innecesarios para la comprensióndel mundo y del hombre. Movimiento con características diferenciales de susposibles precursores en el  aún próximoa nosotros siglo XX, filosofía analítica o empirismo lógico del Círculo deViena, conocido también como positivismo lógico o neopositivismo, o de la másreciente filosofía de la ciencia de Carnap y Popper. Se trata de un movimientomaterialista; aunque pueda distinguir un dualismo en la naturaleza humana, esteno es el tradicional cuerpo – alma, sino cuerpo-mente, pertenecientes amboscomponentes a la realidad física.

 

El nuevo modode conocer la realidad por medio de la observación, la experimentación y larazón, que  constituye la cienciamoderna, permite encontrar nuevas respuestas a viejas preguntas históricas,poniendo en cuestión la filosofía propiamente metafísica. Para Gómez Caffarena la aparición de La Críticade la Razón Pura  hacía obado unreplanteanto. La ua