Ganadería y Medio ambiente. Aspectos legislativos y tecnológicos

LEGISLACIÓN MEDIOAMBIENTAL EN LA GANADERÍA El efecto medioambiental de la intensificación ganadera, ha provocado que las nuevas directivas europeas sobre el medio ambiente contemplen a la ganadería intensiva, especialmente la porcicultura y la avicultura, como actividades que deben ser reguladas tanto en lo que respecta al impacto ambiental de las propias instalaciones ganaderas como en lo referente al correcto reciclado de los estiércoles. Con carácter general, la legislación medioambiental que afecta a la producción ganadera se puede agrupar en cuatro grandes apartados y se refieren a las normativas sobre impacto ambiental de las explotaciones, sobre vertido, sobre residuos y sobre aplicación agrícola del estiércol.

A. Normativas sobre Impacto Ambiental

Hasta fechas muy recientes, a nivel del Estado español, la única legislación por la que se regulaba la autorización de las explotaciones intensivas ganaderas, ha sido el Real Decreto 2414/1961, Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres, Nocivas y Peligrosas1, que cataloga las explotaciones ganaderas como actividad molesta debido a los malos olores y como actividad insalubre y nociva por el posible riesgo de transmisión de enfermedades infecto-contagiosas. Como consecuencia de la transposición de directivas europeas de carácter medioambiental en las que se contemplan las explotaciones intensivas ganaderas como actividades a ser reguladas, se están incluyendo en nuestro ordenamiento jurídico una serie de normas de carácter básico que afectan concretamente a las explotaciones intensivas y estas ultimas están sirviendo a su vez como referencia para la legislación especifica que desarrollan las Comunidades Autónomas en el marco de sus competencias. Estas normas estatales son: Real Decreto-Ley 9/20002, de modificación del Real Decreto 1302/1986 de Impacto Ambiental, que transpone la Directiva 97/11/UE3que modifica la Directiva 85/337/CEE relativa a las evoluciones de las representaciones de determinados proyectos públicos y privados sobre el medio ambiente, en el que se exige la declaración de Impacto Ambiental en explotaciones intensivas cuando se supera un determinado numero de cabezas para cada especie de ganado. Cuando las explotaciones intensivas no superan el numero de cabezas especificado en la referida normativa, se reduce el nivel de exigencias en relación con los estudios sobre impacto ambiental. La Ley 16/20024, de 1 de Julio, que transpone la Directiva 96/61/UE5 relativa a la prevención y el control integrado de la contaminación (IPPC), regula los índices de emisión a la atmósfera, al agua y al suelo, incluidas las medidas relativas a los residuos con el fin de alcanzar unos niveles elevados de protección del medio ambiente usando la Mejor Tecnología Disponible (BAT). La Ley afecta a explotaciones intensivas de aves y porcino cuando superan un cierto tamaño, que coinciden con los fijados en la norma europea. Así mismo, de acuerdo con las directrices marcadas en el articulo 9 de la Directiva IPPC, la Ley recoge para la selección de las BATs que en el caso de las explotaciones ganaderas, se deberán tener en cuenta las características técnicas de la instalación de que se trate, su implantación geográfica y las condiciones locales del medio ambiente. También se deberá tener en cuenta los costes y ventajas de las medidas propuestas. En el marco de esta Directiva, se crearon grupos de trabajo en el Instituto de Estudios y Prospectíva Tecnológica (IPTS) de la UE, con sede en Sevilla, y concretamente para el sector ganadero se creo un grupo especifico para la elaboración de un Documento de Referencia sobre los “Índices de Emisión” y las “Mejores Tecnologías Disponibles” (BAT), compuesto por técnicos de la administración y de los sectores implicados de todos los países miembros. (Documento de Referencia BREF-explotaciones ganaderas6). Con la entrada en vigor de esta Ley se regula la concesión de la Autorización Ambiental Integrada mediante la agrupación en un solo acto de intervención administrativa todas las autorizaciones ambientales. Esta autorización ambiental integrada es obligatoria desde el 3 de julio 2002, fecha de la entrada en vigor de la Ley IPPC, para la construcción, montaje, explotación o traslado, así como la modificación sustancial de las instalaciones en las que se desarrollen algunas de las actividades incluidas en el Anejo 1, entre las que se encuentran las explotaciones de mayor tamaño de las especies porcina y de aves. Para los casos de explotaciones donde las modificaciones no sean substanciales, se podrán llevar a cabo las mismas siempre que el órgano competente no manifieste lo contrario en el plazo de un mes. Respecto a las instalaciones existentes, sus titulares deberán adaptarlas para obtener la autorización ambiental integrada con anterioridad al 30 de octubre del 2007, tal y como se recoge en la Disposición Transitoria Primera de la Ley. Por otra parte y en base al artículo 15 de la Directiva 96/61/CE IPPC, la Comisión aprobó, con fecha de 17 de julio de 2000, la Decisión 2000/479/CE7 relativa a la realización de un inventario europeo de emisiones contaminantes (EPER), que obliga a todos los complejos individuales en los que se lleven a cabo una o más actividades que figuran en el Anejo 1 de la Directiva, a que suministren al órgano competente, las emisiones a la atmósfera y al agua de todos los contaminantes cuyos valores umbrales se hayan superado. En las explotaciones de porcino y aves, deberán notificarse las emisiones de metano (CH4), oxido nitroso (N2O), amoniaco (NH3) y partículas de polvo (PM 10) para el caso de los contaminantes a la atmósfera y respecto de los contaminantes al agua, cuando las explotaciones ganaderas dispongan de depuradoras con vertido a cauce, se notificaran los vertidos al agua de nitrógeno, fósforo, cobre y sus compuestos, zinc y sus compuestos y carbono orgánico total. Resolución de 11 de septiembre de 20038, por la que se aprueba el Programa Nacional de Reducción Progresiva de Emisiones Nacionales de dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx), compuestos orgánicos volátiles (COV) distintos del metano y amoniaco (NH3), en base a lo dispuesto en la Directiva 2001/81/UE9 sobre techos nacionales de emisiones de determinados contaminantes atmosféricos. Esta Directiva establece que antes del 1 de octubre de 2002, los países miembros deberán establecer Programa de reducción progresiva de emisiones de los contaminantes reseñados anteriormente, con el objeto de que, como muy tarde en 2010, no se superen los techos nacionales de emisión que se establecen en su anexo I y que para España, exceptuando las Islas Canarias, las emisiones del tráfico marítimo internacional y las emisiones de las aeronaves fuera del ciclo de aterrizaje y despegue, se corresponden con los siguientes valores:

Contaminantes

a la atmósfera Kt. en el año 2010

DIÓXIDO DE AZUFRE (SO2)……………………………….. 746

ÓXIDOS DE NITROGENO (NOx)………………………….. 847

COMPUESTOS ORGÁNICOS VOLÁTILES (COV)…. 662

AMONIACO (NH3)……………………………………………….. 353

De acuerdo con la Directiva 2001/81/UE, para el sector agrario resultan significativas las emisiones de amoniaco y COV en agricultura y ganadería, siendo las principales fuentes de emisión de amoniaco la aplicación al suelo de los fertilizantes nitrogenados (especialmente los amoniacales), los compuestos orgánicos y los estiércoles y así mismo los estiércoles sólido o líquidos durante su almacenamiento en los establos y fuera de los mismos.

Respecto de los COV, las principales fuentes de emisiones de la agricultura se refieren al uso de disolventes orgánicos en la producción de pesticidas.

El análisis de las emisiones de NH3 del Inventario español de emisiones en formato EMEP, muestra que durante el año 2000 se emitido 458 kilotoneladas de amoniaco, siendo el sector agrario el más ha contribuido a ellas, con el 91,2% de las emisiones totales. Puesto que el límite de nuestras emisiones para el año 2010 esta fijado en 353 kilotoneladas, será preciso reducir nuestras emisiones en 105 kilotoneladas, que representan un 23 % de reducción respecto de las del año 2000.

En la Resolución 11 de septiembre de 2003, por la que se aprueba el Programa Nacional de Reducción Progresiva de Emisiones Nacionales se prevé la incidencia de diferentes programas europeos y nacionales en las reducciones de amoniaco de la agricultura, entre los que se citan el Programa de desarrollo rural y el Real Decreto de nitratos.

Entre las medidas específicas para la reducción de emisiones de NH3 procedentes de la agricultura se destacan:

1. La racionalización del uso de fertilizantes nitrogenados mediante la aplicación de códigos de buenas practicas agrarias.

2. El fomento de la utilización maquinaria adecuada para la aplicación de estiércoles líquidos y sólidos y otros residuos orgánicos, que minimicen las emisiones de amoniaco.

Así mismo se reseñan una serie de medidas especificas sobre reducción de emisiones de amoniaco de la ganadería, que también se incluyen entre las mejores tecnologías disponibles de la Ley 16/2002 IPPC, entre las que se pueden citar las siguientes:

a) Mejora en la alimentación para reducir la excreción de nitrógeno del ganado.

b) Adaptación de los establos para reducción de emisiones de los estiércoles.

c) Manejo adecuado de los estiércoles sólidos y líquidos.

d) Implantación de sistemas que minimicen las emisiones durante el almacenamiento de los estiércoles.

B. Normativas sobre Vertido

ndo los resis procedentes de explotaciones ganaderas se eliminen v&iae;a vertido a ces pe;blicos, deber&aae;n someterse previamente a proceso de deaci&oae;n para alcanzar los par&aae;metros de vertido se recogen en el Reglamento de Dominio Público Hidráulico, Real Decreto 849/19986, modificado por Real Decreto 606/200310, de 11 de abril, que desarrolla los títulos I, IV, V, VI y VII de la Ley 29/1985 de Aguas de 2 de agosto de 1985, modificada por la Ley 46/1999, de 13 de diciembre y recogida en el Real Decreto Legislativo 1/200111, de 20 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Aguas

C. Normativas sobre Residuos Para el sector ganadero la eliminación de los estiércoles es el principal problemática medioambiental y en el ámbito europeo los residuos se regulan por la Directiva 91/156/CEE12 que modifica la Directiva 75/442/CEE relativa a los residuos y que fue transpuesta a la legislación española por la Ley 10/1998 de Residuos13, de 21 de abril. En esta norma se contempla que no serán considerados como residuos a los efectos de esta Ley, los estiércoles ganaderos y otros residuos agrícolas no peligrosos cuando se utiliza en el marco de las explotaciones agrarias y de acuerdo con su disposición adicional quinta la regulación se efectuará mediante la aplicación del Real Decreto 261/1996, de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias y por la normativa complementaria a lo ya establecido en este Real Decreto que apruebe el Gobierno a propuesta conjunta de los Ministerios de Medio Ambiente y de Agricultura, Pesca y Alimentación. Así mismo, de acuerdo también con la disposición adicional quinta de la referida Ley de Residuos, cuando los estiércoles se usen en agricultura como abono, no se considerará que se está efectuando una operación de vertido de acuerdo a lo establecido en el artículo 100 del texto refundido de la Ley de Aguas, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2001, de 20 de julio. Con la aprobación de esta legislación, a los estiércoles se les devuelve el carácter de fertilizante órgano-mineral que siempre han tenido y su regulación cuando se utilizan en agricultura será similar a la de otros tipos de fertilizantes. Dentro de esta misma regulación se incluyen también los estiércoles líquidos o purines, pues el hecho de que el estiércol de los establos sea arrastrado con agua, no implica, como se señalo anteriormente, que cambien sus características agronómicas en cuanto a materia orgánica y nutrientes. Así mismo, la aprobación de esta Ley de Residuos ha permitido clarificar una situación que en los últimos años se ha venido presentando reiteradamente en el sector ganadero y que se refiere a la errónea consideración de vertido que se le ha dado a los estiércoles líquidos aplicados a los suelos de acuerdo a lo establecido en el texto refundido de la Ley de Aguas, cuando ello en realidad representa una practica de valorización agrícola.

D. Normativa sobre valorización agrícola de estiércoles

La normativa que regula el aprovechamiento de los estiércoles ganaderos en agricultura se recoge en la Directiva 91/676/UE14 del Consejo del 12 de diciembre de 1991, que fue transpuesta a la legislación española por el Real Decreto 261/199615, de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias y de acuerdo a lo dispuesto en la Ley de Residuos también es de aplicación la normativa complementaria a lo ya establecido en este Real Decreto que apruebe el Gobierno a propuesta conjunta de los Ministerios de Medio Ambiente y de Agricultura, Pesca y Alimentación. Para el caso de la valorización agrícola de los estiércoles de porcino esta normativa complementaria de carácter medioambiental ha sido desarrollada dentro del Real Decreto 324/200016 sobre normas básicas de ordenación de las explotaciones porcinas.

LOS ESTIERCOLES GANADEROS Aunque en la legislación medioambiental anteriormente reseñada hemos visto que se regulan diferentes aspectos de las explotaciones ganaderas intensivas, y pese a que en muchos casos los estudios sobre impacto ambiental de algunos tipos de explotaciones requieren una compleja tramitación previa a su autorización, la realidad es que actualmente la gestión adecuada de los estiércoles ganaderos y especialmente los licuados son la principal problemática medioambiental de la actividad ganadera y por tanto serán a estos a los que habrá que prestar una atención prioritaria para reciclarlos de una forma respetuosa con el medio ambiente. La acumulación de ingentes volúmenes de residuos urbanos, industriales y agrícolas que se producen diariamente, comportan problemas medioambientales de consideración, por lo que en los países más desarrollados se están buscando soluciones para reducirlos en origen, y al mismo tiempo encontrar soluciones para su reciclado y reutilización. Este enfoque positivo, que pone énfasis en el reciclado y la reutilización, trata de cambiar el concepto de residuo por el de materia prima generadora de recursos. Aunque el sector primario en general, y dentro de este la ganadería intensiva, generan los mayores volúmenes de residuos, no quiere decir que su peligrosidad sea directamente proporcional a ese volumen, sino que por el contrario los estiércoles son considerados como materias primas cuando son aplicados de acuerdo con códigos de buenas practicas agrícolas y especialmente en países como España en donde la mayoría de los suelos presentan bajos índices de materia orgánica. En este sentido en el CUADRO 1 se reseñan la producción de estiércol de animales estabulados, así como las producciones totales por especies incluidos los estiércoles de la ganadería extensiva.

CUADRO 1: Producción anual de residuos ganaderos en España

ESPECIE Y TIPO

Mt/año

TOTAL DE RESIDUOS

Mt/año

ANIMALES ESTABULADOS

Bovino

72

38

Porcino

30

25

Ovino

15

7

Avicola

6

4

Equino

4

2

Total

127

76

De los 76 millones de toneladas de residuos generados en granjas de animales estabulados que se recogen en los CUADROS 1, se estima que 30 Mt/año corresponden a estiércoles sólidos y 46 Mt/año son estiércoles pastosos o semiliquidos. De esta última cifra, 25 millones de toneladas son generados por las explotaciones porcinas intensivas, lo que equivale al 54% del total de los estiércoles pastosos o semiliquidos. A nivel teórico, la capacidad de nuestra agricultura para la valorización de materias orgánicas de una forma respetuosa con el medio ambiente supera con creces la capacidad productiva de estiércoles de nuestra ganadería intensiva y en este sentido se puede señalar que los actuales canales de comercialización y distribución de estiércoles sólidos permiten cubrir la demanda de los mismos sin que se produzcan excedentes. La problemática medioambiental surge con los estiércoles pastosos o semiliquidos cuando no es posible su reciclado agrícola en zonas próximas a los puntos donde son generadas, pues no debe olvidarse que su alto contenido en agua encarece el transporte y limita la distancia para su distribución en agricultura. Ello también se ve agravado por la creciente especialización de la actividad agraria, que está provocando un divorcio entre dos mundos que hasta hace poco eran complementarios, como son los productores ganaderos y los productores agrícolas, rompiéndose de esta forma una de las vías tradicionales de eliminación de los residuos ganaderos. Todas estas circunstancias están provocando en ciertas zonas unos excedentes de estiércoles pastosos o semiliquidos, al no poderse cumplir con las limitaciones de la Directiva de nitratos en cuanto a las aportaciones de nitrógeno y ello ha comenzado a crear graves problemas para la producción actual y el desarrollo futuro de la ganadería intensiva en algunos países de la Unión Europea, que se verán obligados a reducciones drásticas de su cabaña ganadera para cumplir con las exigencias ambientales. En las FIGURAS 1, 2 y 3 se recogen los mapas de nitrógeno del estiércol, a nivel de comarca en España, expresados en Kg. de nitrógeno por hectárea de superficie agraria útil, para un grupo formado por la ganadería extensiva, un segundo grupo constituido por la ganadería intensiva incluidas todas las especies y por último un tercer grupo formado por el total de la ganadería incluida la extensiva e intensiva. Para el caso de la ganadería extensiva, mapa de la FIGURA 1, el Nitrógeno por hectárea de superficie agraria útil, es en la mayoría de los casos inferior a 25 Kg/ha de nitrógeno y solamente algunas comarcas de Cataluña y la Cornisa Cantábrica alcanzan valores próximos a los 50 Kg/ha de nitrógeno, debido principalmente al vacuno. En el mapa de la FIGURA 2 se puede apreciar que cuando el estudio se efectúa para el total de la ganadería intensiva, introduciendo el vacuno de leche, así como el porcino y la avicultura, se superna en algunas comarcas la cifra de 210 Kg/ha de nitrógeno, cifra que se recoge en la Directiva de nitratos como límite de aplicación de N del estiércol en las zonas vulnerables. No obstante conviene reseñar, que en este calculo se está considerando la aplicación de todos los estiércoles producidos en la comarca, tanto los sólidos como los líquidos, cuando la realidad española es que en el caso de los estiércoles sólidos, como por ejemplo la gallinaza, suele viajar fuera de sus zonas de producción. Por último, para toda la ganadería española, el mapa de la FIGURA 3, recoge el Nitrógeno por hectárea de superficie agraria útil y se puede apreciar que aunque se incrementa el numero de comarcas de Cataluña donde se superan los 210 Kg/ha de nitrógeno que se señala en la Directiva de nitratos, la realidad es que la gran mayoría de nuestras comarcas están muy lejos de la referida cifra. Estos resultados sobre nitrógeno del estiércol por hectárea de superficie agraria útil, están muy lejos a los de otros países europeos, especialmente los que tienen menor superficie agraria, como Holanda y Dinamarca que además tienen alta carga ganadera, y así mismo parecen confirmar que la contaminación de nitrógeno de origen agrario en España, esta más relacionado con la fertilización mineral de cultivos intensivos, especialmente de regadíos, que por la actividad ganadera.



En base a estos datos, se puede concluir que, en la península ibérica se dispone de amplias zonas en la que es posible continuar el desarrollo de la ganadería sin que ello signifique un riego medioambiental, ya que, ni la carga ganadera, ni la producción de nitrógeno procedente de la ganadería superan los límites que marcan la normativa especifica sobre la materia. LA GESTIÓN DE LOS ESTIERCOLES GANADEROS Para afrontar la problemática de la gestión de los estiércoles de las explotaciones ganaderas intensivas, los trabajos de desarrollo tecnológico se han orientado en una doble dirección, por una parte se han evaluado sistemas de tratamiento y depuración que puedan adaptarse al sector ganadero en condiciones técnicas y económicas asumibles y al mismo tiempo se han desarrollado programas sobre valorización agrícola de estiércoles como abono órgano-mineral de los cultivos, regulándose su aplicación para la preservación de las aguas subterráneas de la contaminación por nitratos.

TECNOLOGIAS DE TRATAMIENTO DE ESTIERCOLES GANADEROS En los últimos años se ha despertado un interés creciente por el desarrollo de programas y planes para la depuración de efluentes ganaderos, basados en la utilización de tecnologías diseñadas para el tratamiento de efluentes de origen urbano o los derivados de la industria agroalimentaria como los de los mataderos, queserías, vinificadoras e industrias conserveras. No obstante, dadas las peculiares características de los estiércoles ganaderos en general y los purines en particular, esta resultando difícil encontrar tecnologías de depuración que se adapten al sector tanto desde el punto de vista funcional como técnico-económico. Esto es debido a que el purín presenta una elevada carga contaminante, tanto orgánica como mineral, lo que dificulta la consecución de los parámetros contaminantes de vertido cuando se aplican tecnologías tradicionales de depuración. Ello obliga a complementar diferentes tipos de procesos que elevan los costes de inversión de las instalaciones de depuración así como los gastos de funcionamiento, resultando un coste económico total que no puede ser asumido por los ganaderos. La alternativa que a veces se propone de reducir los costes de inversión del proceso de depuración mediante la aplicación de un tratamiento parcial de depuración y la utilización agrícola de las fracciones parcialmente depuradas, solamente puede tener interés en los casos de que sean bajos los costes de inversión y funcionamiento de las instalaciones. En caso contrario unos costes elevados de inversión y funcionamiento de esas plantas no podrían ser asumidos por los ganaderos, ya que además de no eliminarse los costes de aplicación agrícola de las fracciones resultantes de la referida depuración parcial, estas fracciones individualmente se han depreciado desde el punto de vista agronómico al reducirse el contenido de materia orgánica o nutrientes. Los diferentes sistemas de tratamiento y depuración de estiércol licuado que se han venido evaluando en los últimos años se pueden agrupar en dos grandes categorías, aquellos que preferentemente se utilizarán en plantas centralizadas y los que podrán ser utilizados en plantas para granjas individuales.

Plantas centralizadas

Se incluyen en este apartado aquellos sistemas de tratamiento y depuración que se basan en tecnologías complejas, con altos costes de inversión y funcionamiento, y que teniendo en cuenta el factor de economía de escala, su rentabilización solamente será posible cuando exista la posibilidad de tratar un gran volumen de efluentes, para lo que será necesario, en la mayoría de los casos, la construcción de instalaciones centralizadas. Dado que ello implica un transporte del purín, la localización de este tipo de instalaciones solo será posible en zonas de alta concentración ganadera con granjas relativamente próximas, pues ello reduce los costes de transporte.

Atendiendo a la tecnología empleada, las principales instalaciones de este tipo se reseña a continuación: 1. Plantas de digestión anaeróbia (Biogas) La digestión anaeróbica de substratos orgánicos es un proceso biológico complejo que se compone de múltiples etapas, en las que interviene una población heterogénea y abundante de microorganismos. Este proceso se ha venido aplicando desde hace más de 100 años con fines energéticos, en explotaciones familiares de muchos países subdesarrollados. Para el caso concreto de las instalaciones de tratamiento de purines mediante la aplicación del proceso de fermentación anaeróbica con obtención de biogás, la experiencia acumulada en España por diferentes instituciones, tanto públicas como privadas, así como de los estudios realizados en plantas centralizadas, como la de Almazán (Soria), se puede concluir que las causas por las que esta tecnología no se esta introduciendo en el sector ganadero se deben a los elevados costes de inversión y funcionamiento de este tipo de instalaciones, a que su balance energético no resulta muy positivo y a que no se alcanzan los parámetros de vertido ni se reduce el contenido de nitrógeno del purín. Ello implica que en el proceso de valorización agrario no se reducen los problemas medioambientales en las zonas con excedentes de nitrógeno del purín, ni se eliminan los costes económicos y de manejo de su aplicación agrícola. Además estos sistemas presentan un alto grado de tecnificación y complejos mecanismos de seguridad que también representan una fuerte barrera a su implantación en el sector ganadero intensivo. 2. Plantas de compostaje Este sistema se puede considerar como de “no vertido” y se basa en la mezcla del estiércol licuado, como es el caso de los purines que tiene más del 90 % de humedad, con otros residuos agrícolas, forestales o ganaderos, obteniéndose una mezcla con un porcentaje de humedad en torno al 50 % y una buena relación C/N, que es fácilmente compostable. El compostaje es un proceso de fermentación aeróbica que se produce sobre una biomasa cuando se facilita en ella los fenómenos de oxidación y el desarrollo de su flora microbiana. Con la aportación de oxigeno de una forma homogénea, evitando la formación de bolsas anaerobias en la mezcla, se alcanzan temperaturas internas de 65 a 75º C en la biomasa, manteniéndose durante un periodo no inferior a 60 días. En la elección de los compuestos orgánicos que se mezclan con los purines se debe tener en cuenta que no contengan componentes en proporciones que resulten depresivas para el desarrollo de la flora microbiana aeróbica y además es aconsejable alcanzar proporciones en la relación C/N próximas a 25, pues ello facilita la humificación de la mezcla. Para la rentabilización de estas plantas, es imprescindible que el precio del producto final que se obtiene sea competitivo con el de otros compuestos orgánicos, pues de lo contrario no podrá ser introducido como un abono orgánico para agricultura o jardinería. Por tanto es preciso que se minimicen los costes de inversión, funcionamiento y los costes de adquisición de los residuos sólidos que se utilizan para la fabricación de la mezcla a compostar. 3. Plantas de cogeneración Esta tecnología también se puede considerar de “no vertido” y se basa en la desecación del purín mediante la aplicación de procesos en los que se utiliza la cogeneración como fuente calorífica. El fomento de estos procesos tecnológicos de tratamiento de purines por cogeneración surgieron como consecuencia de la falta de viabilidad económica de otras tecnologías de depuración y en este sentido, desde la Dirección General Ganadería del MAPA se colaboró con el antiguo Ministerio de Industria y Energía, para que en la elaboración del Real Decreto 2818/1998 sobre producción de energía eléctrica para instalaciones abastecidas por recursos o fuentes de energía renovables, residuos y cogeneración, se contemplara la problemática medioambiental de los purines, al igual que se hacia para otros tipos de residuos. Por ello se asigno una prima al Kw. producido por cogeneración para las instalaciones de tratamiento y reducción por deshidratación de los purines, que permite obtener un estiércol sólido fácilmente comercializable fuera de las zonas ganaderas con excedentes de estiércoles, al haberse eliminado el factor limitante del transporte causado por el elevado contenido de agua del purín. Teniendo en cuenta que las primas de cogeneración para instalaciones de tratamiento y reducción de los purines de explotaciones de porcino, que se fijaron en el R.D. 2818/1998, al igual que para otros tipos de residuos de la Categoría d), estaban ligadas a la resolución de problemas medioambientales, y que ello es especialmente grave para el caso de la ganadería de porcino en las zonas excedentarias de purines, en el nuevo Real Decreto 436/2004, de 12 de marzo, por le que se establece la metodología para la actualización y sistematización del régimen jurídico y económico de la actividad de producción de energía en régimen especial, se recoge específicamente en su Artículo 2, Categoría d), Grupo d.1 que solamente se permitirá este tipo de instalación de reducción de purines de porcino en zonas excedentarias. Se entiende como zonas excedentarias de purines aquéllas en las que se producen sobrantes de purines respecto de su tradicional uso como abono órgano-mineral de los cultivos y deberán ser declaradas como tales por los órganos competentes de las Comunidades Autónomas.

Plantas para granjas individuales

El objetivo que se debe perseguir en estas plantas de tratamiento y depuración para granjas individuales es que sean de un fácil manejo y tengan un bajo coste de inversión y funcionamiento. En este tipo de instalaciones, al igual que para las plantas centralizadas, también debe tenerse como objetivo prioritario alcanzar las normas de vertido en el efluente tratado. Teniendo en cuenta la localización de las granjas y los cultivos limítrofes, puede ser aconsejable, en algunos casos, el someter a los estiércoles licuados a un proceso mecánico de bajo coste que permita una separación de fracciones que facilite su reutilización en agricultura. Este puede ser el caso de los tamices para separar el sólido del líquido en el purín, pues ello facilita la utilización de la fracción líquida como agua de riego en los sistemas de aspersión. Los estudios realizados hasta el momento sobre aplicación de diferentes tecnologías de depuración de purines han demostrado que el manejo de estas resulta complejo y en la mayoría de los casos económicamente inviable para ser asumidos por los ganaderos. Por ello, como ya se reseño anteriormente, actualmente los trabajos en curso se están orientando hacia la búsqueda de sistemas de fácil manejo y de bajo coste de inversión y mantenimiento. En este sentido se están evaluando sistemas de manejo sencillo y de bajo coste de inversión y funcionamiento, que permitan una eficiente separación de la fracción sólida del purín, mediante la complementación de los tradicionales tamices, actualmente utilizados en las granjas, con sistemas de tratamiento físico-químico para la floculación de los sólidos contenidos en el purin tamizado. Este sistema, actualmente en fase de evaluación económica, permite por un lado obtener una fracción semisólida, que puede ser fácilmente tratado en eras de secado y por otra se obtiene un efluente, prácticamente sin sólidos en suspensión, que puede ser utilizado en fertiirrigación bien directamente o después de ser reducido su volumen mediante concentración natural aprovechando las favorables condiciones climáticas españolas. Como resumen se puede concluir, que además de la problemática reseñada anteriormente, a la hora de transferir al sector ganadero estas tecnologías de tratamiento de estiércoles, se encuentran también que, en la mayoría de los casos, se precisa un alto grado de tecnificación, mantenimiento y seguridad de las instalaciones, que requieren una cualificación muy diferente a la que se posee en las granjas ganaderas y todo ello representa un serio handicap técnico-económico para introducir esta tecnología en el sector ganadero, sobre todo a nivel de granja individual. VALORIZACIÓN AGRICOLA DE ESTIERCOLES GANADEROS La aplicación de compuestos orgánicos en los suelos de cultivo fue una practica habitual hasta la aparición de los fertilizantes sintéticos en el mercado y de acuerdo con el sentir de muchos expertos agrícolas, una gran parte de los residuos orgánicos que en la actualidad relegamos a los ríos, a los mares, a las incineradoras, a los vertederos o simplemente los destruimos, son vitales sí queremos reducir algunos de los problemas que afectan a los suelos del planeta, como la erosión, la dependencia de productos químicos y las carencias orgánicas, minerales y microbianas. Ahora bien, aunque se acepta con carácter general que el uso de compuestos orgánicos en agricultura es una buena practica agronómica, también se conoce que cuando son utilizados incorrectamente, puede provocar importantes pérdidas de nutrientes, especialmente nitrógeno, apareciendo problemas de contaminación de agua subterráneas y superficiales. Por ello, la correcta utilización agrícola de los compuestos orgánicos en general, y los purines en particular, de acuerdo con los Códigos de Buenas Prácticas Agrícolas, resulta prioritario para el sector de la ganadería intensiva, pues las tecnologías de depuración de los purines que existen actualmente en el mercado, no alcanzan, en la mayoría de los casos, los parámetros de vertido del Reglamento del Dominio Hidráulico que desarrolla la Ley de Aguas, o para conseguirlos se necesita el complemento de varios procesos y ello se traduce en fuertes inversiones y altos costes de funcionamiento, que no pueden ser asumidos por los ganaderos. Solamente en las zonas de alta concentración ganadera y para el tratamiento de los excedentes de purines que no puedan ser reciclados como abonos de los cultivos, se justifican las posibles soluciones de tratamiento en plantas centralizadas que se reseñaron anteriormente, con los condicionantes económicos también reseñados. En este sentido los estudios de investigación y desarrollo tecnológicos que el MAPA viene efectuando en colaboración con el INIA y con la participación de agricultores colaboradores, han demostrado que el uso de estiércoles como fertilizantes pueden sustituir total o parcialmente los tradicionales abonos minerales, dependiendo del tipo de cultivo y las características del estiércol. También se ha podido comprobar que el nitrógeno aportado con el estiércol tiene un efecto más retardado y a la vez más prolongado en el tiempo, con lo que se incrementa su eficacia en los últimos estados vegetativos del cultivo, que al coincidir en general con el momento de la producción de grano mejora sus rendimientos. Estos resultados, ya obtenidos para otros compuestos orgánicos, se corresponden con el comportamiento de los fertilizantes de liberación lenta de nutrientes y además tiene también la ventaja de reducir los niveles de lixiviación de nitratos, especialmente en suelos como los españoles que en general tienen bajos índices de materia orgánica. En consecuencia los esfuerzos encaminados a potenciar el uso de los estiércoles, debe efectuarse valorizándolos, no solo desde el punto de vista de su contenido en materia orgánica, sino que también debe prestarse una atención prioritaria a su potencial fertilizante como sustituto de los tradicionales abonos minerales, consiguiéndose de esta forma un ahorro de materias primas y de combustibles no renovables y a la vez un ahorro económico para el agricultor al reducirse los costes de adquisición de fertilizantes sintéticos. Ello permite que los gastos de transporte y distribución del purín en agricultura puedan ser asumidos conjuntamente por el ganadero y el agricultor, ya que además para estos últimos la aplicación de materia orgánica a los suelos es una practica beneficiosa.

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5. Directiva 96/61/UE. Prevención y el control integrado de la contaminación. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, Nº. L 257 de 10 de Octubre 1996.

6. Reference Document on Best Available Techniques for Intensive Rearing of Poultry and Pigs. Comisión Europea. Octubre 2002. http://eippcb.jrc.es.

7. Decisión 2000/479/CE. Inventario europeo de emisiones contaminantes (EPER). Diario Oficial de las Comunidades Europeas, Nº. L 192 de 28 de Julio 2000.

8. Real Decreto 606/2003. Reglamento de Dominio Público Hidráulico. BOE Nº. 135, de 6 de Junio de 2003.

9. Resolución de 11 de septiembre de 2003, por la que se aprueba el Programa Nacional de Reducción Progresiva de Emisiones Nacionales. BOE Nº. 228, de 23 de Septiembre de 2003.

10. Directiva 2001/81/UE, sobre techos nacionales de emisiones de determinados contaminantes atmosféricos. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, Nº. L 309 de 27de Noviembre 2001.

11. Real Decreto 1/2001, texto refundido de la Ley de Aguas. BOE Nº. 176, de 24 de Julio de 2001.

12. Directiva 91/156/CEE. Residuos. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, Nº. L 78 de 26 de Marzo 1991.

13. Ley 10/1998 de Residuos. , BOE Nº. 96, de 22 de Abril 1998.

14. Directiva 91/676/UE. Protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos utilizados en la agricultura. Diario Oficial de las Comunidades Europeas, Nº. L 371 de 31 de Diciembre 1991.

15. Real Decreto 261/1996. Protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias. BOE Nº. 61, de 11 de Marzo de 1996.

16. Real Decreto 324/2000. Normas básicas de ordenación de las explotaciones porcinas. BOE Nº. 58, de 8 de Marzo de 2000.