Los caprichos de Goya: las estampas de asneríasContenido gratuitoFecha de publicación:03-11-1999
LOS CAPRICHOS DE GOYA: LAS ESTAMPAS DE ASNERÍAS.
Conferencia pronunciada por el Académico Correspondiente
Ilmo. Dr. D. Julio Ponce Vázquez
3 de Noviembre de 1999
Los Caprichos, la primera serie grabada, son parte fundamental del legado artístico de Goya y una de sus obras que más contribuyeron a hacerle conocido y estimado en toda Europa desde los tiempos del Romanticismo francés. El innovador e imaginativo mundo de imágenes que Goya plantea en ellos les hacen ser considerados como una de las obras cumbres del arte gráfico universal, verdadero punto de partida de movimientos tales como el expresionismo, el surrealismo y la pintura social.
El grabado de Goya qás sea el producto más puro de su pensanto en cuanto a lo que él entendía por ser artista, y en el culo de esta téca se mostró con total ertad y pudo comuar de forma gráa su concepto de lenguaje de invención.
Goya (1746-1828) quizás sea el único caso en la historia del arte de un gran pintor que llegado a una época en la que su talento es reconocido oficialmente -el 4 de Octubre de 1795 es nombrado Director de Pintura de la Real Academia de San Fernando- colmado de honores y contando con numerosos encargos, emprende en su quincuagésimo aniversario una obra totalmente diferente, en cuanto a estilo e inspiración, de todo lo que anteriormente había ejecutado. A partir de estas fechas (1796) Goya se expresa con total libertad a través de series de obras en las que desarrolla una idea, un sentimiento o un acontecimiento.
Cada una de estas series, ya sean dibujadas, grabadas o pictóricas, muestra unidad de técnica y, la mayoría de las veces, unidad de soporte y de tamaño; en cuanto a los temas están vinculados entre sí por una motivación común. Todo ello confirma una forma casi obsesionante de creación: la expresión multiforme de una idea o de un tema que él se complace en reiterar, modulándolas dentro de un mismo estilo o de una misma gama de tonos.
1. Las series dibujadas.
Se encuentran repartidas en ocho álbumes que se han reconstituido en el orden en que fueron ejecutados (en 1840 Javier Goya, hijo del artista, inició su desmembramiento para hacer una selección entre los mejores dibujos en previsión de una venta, debido a sus poco brillantes negocios que le obligaron a procurarse dinero líquido). Cada álbum está designado por un título, que tiene en cuenta su carácter dominante, y una letra indicativa que se ha conservado para comodidad en las citas, pero que no tiene valor cronológico reconocido:
- Álbum de Sanlúcar (A), 1796.
- Álbum de Madrid (B).
- Álbum inacabado (D).
- Álbum de Bordes negros (E).
- Álbum del Prado o Álbum-diario de tinta china y sepia (C).
-Álbum sepia, sin leyendas (F).
- Álbumes de Burdeos (G y H).
2. Las series grabadas:
- Caprichos, 1797.
- Desastres de la Guerra.
- Tauromaquia.
- Disparates.
3. Las series pictóricas:
- Las s Escenas de brujería, 1797-98.
- Los s eos del Bandido Maragato.
- Los doce bodegones.
- Los doce de los Horrores de la Guerra.
- Las cinco pinturas sobre tabla de la Real Academia de San Fernando.
- Las Pinturas Negras de la Quinta del Sordo.
De la inmensa obra dibujada de Goya -se calcula que superó ampliamente el millar- se conservan 476 dibujos correspondientes a las series dibujadas (álbumes), 281 a estudios preparatorios realizados para las cuatro series grabadas y 20 tienen relación con las pinturas.
El año 1796 jalona como una divisoria la época anterior, en la que la importancia del dibujo en su obra es escasa -dibujo minucioso, frío y académico, que le parecía más un obstáculo que una preparación útil en el acto de pintar- y la época en la que el dibujo comienza a imponerse a él como un medio de expresión específico, utilizando por primera vez un procedimiento desacostumbrado en su época: el pincel mojado en tinta china. En palabras de Gassier «pocas obras conservan tanto como esos dibujos la marca del impulso directo transmitido por la mano de un artista»
Se podría pensar que los peros frutos de la revolu