LA ACUICULTURA CONTINENTAL EN ESPAÑA:
PROPUESTAS PARA CONTRIBUIR A SU DESARROLLO
Discurso pronunciado por el
Ilmo Sr. D. Raúl Rodríguez Sáinz-Rozas
10 de mayo de 2000
La actividad del Sector
La actividad del Sector viene caracterizada por el tipo de producto. Básicamente se explotan 4 especies: Trucha, Salmón, Carpa y Tenca.
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ESPECIE |
PRODUCCIÓN/1999 |
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TRUCHA |
30.500.000 kg |
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SALMÓN |
800.000 kg |
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TENCA |
600.000 kg |
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CARPA |
600.000 kg |
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. TOTAL |
32.500.000 kg |
Las fases en que se encuentra cada especie son:
TRUCHA:
- Consolidada en todo el proceso productivo y en su implantación comercial, con una experiencia industrial de más de 30 años.
- Previsión de crecimientos medios en la producción, en torno al 5% anual en los próximos 5 años.
SALMÓN:
- De reciente implantación en Galicia principalmente.
- La experiencia productiva es de 12 años.
- Buena implantación comercial.
- Gran competencia del Salmón Noruego.
- Crecimiento medios previstos en torno al 70% anual, en los próximos 5 años.
TENCA:
- Ciertas dificultades en la fase genética.
- Producción centrada en Castilla-León y Extremadura.
- Buenas posibilidades comerciales por la calidad de su carne, con implantación comercial restringuida a los mercados de producción, donde es muy apreciada: con precios de 1.000 pts./kg.
- Crecimientos medios previstos en torno al 9% anual en los próximos 5 años.
CARPA:
- Producción en zonas coincidentes con las de la Tenca, además de Baleares.
- Las expectativas comerciales son peores que las de la Tenca, salvo en Baleares, no se prevee demasiado interés en su desarrollo, con crecimientos de difícil estimación, en función de la capacidad en la adaptación de nuevas presentaciones del procesado de la carpa.
Datos de la actividad sectorial
* Número de Centros Productivos: 170 - Localización Geográfica.
* Ocupación Sectorial: 950 Empleados Fijos y 14.630 Jornales a Trabajo Eventual.
* Volumen de Negocio: En Primera Venta ascendió, en 1999, a 13.000 millones de pesetas.
Radicación. Localización geográfica
El proceso general, tanto para la crianza como el engorde, requiere un elemento fundamental: aguas fluyentes de calidad, siendo el principal factor limitante de la Acuicultura, aunque no se consume en la propia actividad.
El agua sirve como propio medio de cultivo, proporcionando el soporte adecuado para el aporte de oxígeno, piensos y temperatura a los peces y permite liberar los subproductos metabólicos. Por otra parte, también es portador de los parásitos y elementos patológicos.
La calidad del agua equivale a mejores índices de crecimiento, y disminución de problemas patológicos. Esta circunstancia provoca, como es lógico, una radicación de los centros de producción muy atomizada y dispersa por toda la geografía.
La ubicación no ha presentado problemas significativos, dada la disponibilidad abundante de posibles emplazamientos, con una competencia y resistencia escasa con otros usuarios del agua, sin que existiera ni se requiriera estudio de Impacto Medioambiental.
La dispersión ha dejado de ser un problema logístico en la distribución del producto. Las sucesivas mejoras de las redes de transporte y frío han amortiguado el efecto "dispersión", aunque surgen nuevos retos, como son el disponer de un aparato logístico sofisticado.
Las compañías de transporte ofrecen todo tipo de garantías, aún así existen "imprevistos" de circulación que chocan frontalmente con la política de tiempos y horarios de los grandes mercados mayoristas (Mercamadrid y Mercabarna, etc). Parece que el desarrollo de políticas de mejora de las comunicaciones y una renegociación de los horarios de descarga pueden aliviar este problema.
En cualquier caso, el dispositivo logístico de reparto de un producto perecedero de ciclo muy corto, no puede desatenderse y, por tanto, es y debe seguir siendo una de las actividades más sujetas a control y mejora en la medida de las posibilidades tecnológicas u organizativas.
El aprovisionamiento de materia prima tampoco resulta encarecido por efecto de la dispersión; el suministro de pienso a los centros piscícolas se realiza en camiones completos de 16 a 24 t, coincidiendo además, en muchos casos, que la misma red que distribuye el producto puede ser utilizada para el aprovisionamiento con lo que los costos de logística se comparten.
Así pues parece que la atomización y el tamaño de los centros no se percibe como handicap o como lastre a la actividad. Sí existe problema en el apartado de acceso a servicios complementarios de la producción y gestión, tanto para los servicios profesionales como de mercado de trabajo (cualificación, formación, promoción, etc.).
En este sentido se apunta la posibilidad de generar servicios profesionales compartidos, pero esto es algo que se verá en el apartado de objetivos.
Los aspectos más negativos, respecto de la atomización se centran en una cierta dispersión y descoordinación de actividades con capacidad de generar economías de escala o sinergias sectoriales.
En segundo lugar, la atomización parece inducir una cierta segmentación de la demanda, buscando mercados locales o próximos a los centros de producción y un uso discrecional de los centros mayoristas (Mercamadrid y Mercabarna). Ésta es una fuente de lesiones para el sostenimiento de una estrategia comercializadora más desarrollada, pues el producto se define, frente a otros pescados estacionales, por su total estabilidad.
Por otro lado, esta estabilidad en la oferta provoca, a medio plazo, cierto cansancio en el consumo en comparación con la marcada estacionalidad de los pescados competitivos en la gama de precios y tamaños: Gallo, Pescadilla, Boquerón, etc., hecho que obligará a fijar estrategias de marketing, apoyadas en aumentar el periodo de conservación y en la sofisticación en la elaboración y presentación del producto ofrecido.
Existe también una fragmentación de la demanda definida por su radicación: resistencia clara en las zonas próximas a puertos de mar, y aunque se especula con la diferencia cualitativa del pescado de mar y el pescado de crianza, lo cierto es que no existe acuerdo, pues en la zona norte, habiendo importantes puertos, es un mercado que absorbe una importante cantidad de toneladas de producto piscícola, se apunta el peso de la tradición en el consumo como en el caso asturiano de gran presencia histórica de la Trucha en sus ríos.
En cualquier caso, las experiencias de distintos productores y distribuidores parecen apuntar a una falta de concreción en la situación, entre otras cosas por que no existe ningún estudio riguroso de mercado.
Nivel de capitalización
El proceso productivo, se puede estructurar en Fases y Procesos que, a continuación, se indican. El abordar el desarrollo del proceso productivo, requiere la incorporación de una serie de Equipos y Maquinaria, Instalaciones y Obra Civil que se indican a continuación y que suponen el Nivel de Capitalización de cada Piscifactoría.
Fases y procesos productivos en piscifactorias:
Fases:
1º) Producción de huevos embrionados: genética.
2º) Incubación de huevos, eclosión e inicio del alevinaje.
3º) Alevinaje.
4º) Engorde.
5º) Tamaño ración venta (250 gramos/unidad).
6º) Tamaños superiores a 1 kg: venta.
7º) Transformación.
8º) Diagnóstico.
9º) Control.
Procesos:
- Incubación y selección.
- Manejo y diseño.
- Nutrición y medio ambiente.
- Diagnosis y tratamientos sanitarios.
- Presentación y comercialización en fresco.
- Transformación: eviscerado, filete, hamburguesa, brocheta, ahumado. Enlatado, paté.
- Comercialización en transformado: fresco, semiconserva y conserva.
- Control de procesos.
Análisis del entorno
- Pesca y acuicultura continental en España
La Sociedad Española, que ocupa las primeras posiciones del mundo en el consumo de pescado, se enfrenta a una reducción paulatina de sus capturas pesqueras, desde que en 1974 se fijan las bases del Nuevo Derecho del Mar con la Regulación de la Pesca Internacional. Esta realidad se agrava con una situación de "sobrepesca" a nivel mundial.
La abundancia y variedad de la producción piscícola de las aguas continentales españolas, la extensión del litoral, junto con una ganadería con incapacidad crónica de suministro, ha hecho del pueblo español un gran consumidor de pescado.
Durante 1989 las capturas pesqueras españolas fueron de 1,55 millones de toneladas, desde entonces los descensos han sido constantes.
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