Real Academia de Ciencias Veterinarias

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Llegada del vacuno español a Suramérica

Tipo de actividad: Conferencia
Sección: Historia de la Veterinaria
Fecha: 15 de diciembre de 1999

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LLEGADA  DEL  VACUNO  ESPAÑOL A SURAMÉRICA

 

Ldo. D. Manuel Beteta Ortiz

15 de Diciembre de 1999

 

 

Introducción

Para esclarecer el origen de la ganadería suramericana, es necesario recurrir a muy antiguas, imprecisas y dispersas fuentes de información. Las Cédulas Reales de hace más de cuatrocientos años, el Archivo General de Indias de Sevilla y las historias narradas por los conquistadores, especialmente por los frailes que los acompañaron, que fueron testigos de muchos hechos sucedidos durante el descubrimiento, conquista y colonización dc la parte sur del continente americano llamado TIERRA FIRME, son las fuentes principales para aclarar el estudio que nos ocupa, aunque, en muchas ocasiones, nos encontramos con luces bastante opacas ya que en las narraciones de esa época sobre las aventuras o hechos de la conquista quedaba poco espacio para los temas ganaderos.

           

El éxito de la conquista y colonización española se debió a la calidad humana de los hombres que la protagonizaron Españoles y nativos ganaron con el encuentro que, a veces doloroso, enriqueció a ambas culturas y dio nacimiento a la de la actual América española Los españoles recibimos de América muchas cosas, entre las más perdurables, la patata, el maíz, el maní, los porotos, etc, y los convertimos en los ingredientes fundamentales de nuestra dieta. Pero hicimos también importantes aportes, entre otros, llevamos los caballos y las vacas, ¡seguro que España no hubiese podido conquistar América sin caballos! Esos animales fueron los antepasados de los actuales caballos criollos, para los cuales no hubo obstáculos insalvables. Pampas, selvas, cordilleras, etc. Nada los paró. Pero también llevamos las vacas ya éstas tampoco las pararon los mismos obstáculos.

 

Es conocido que cuando Cristóbal Colón llegó a América no existían en el Nuevo Continente los animales domésticos tradicionales, salvo el perro, que con toda posibilidad llegó en compañía de los aborígenes asiáticos que pasaron por el estrecho de Bering o con los malayos que entraron por el Pacifico hace unos 12.000 años. Cuando estos perros llegaron a América, algunos se mezclaron con los coyotes mientras otros permanecieron puros, multiplicándose fácilmente cumpliendo el papel de guardián, auxiliar de caza, defensor, amigo y fuente de alimento de los nativos que al criarlos en una especie de granjas perdieron el hábito de ladrar, solo gruñían. Explotados por los indígenas precolombinos podemos anotar como animales domésticos, propios de América a los del género "Lama" y familia de los "Camélidos" como.

 

La Llama: Vive en el altiplano y sierra andina desde El Quito hasta el norte de Chile. Hay llamas de todos los colores, pero eran las blancas y negras las preferidas para el sacrificio que hacían al díos Viracocha Era el único animal de carga, hasta un máximo de 20-30 kilos y fue llamada por los españoles "carnero de la tierra", aunque no tenía cuernos. De la llama se aprovecha todo, incluso su estiércol llamado "takio" para combustible.

 

La Alpaca: Se puede prestar a confusiones con la llama por su conformación, tamaño y función. Al igual que la llama, vive en el altiplano andino, las dos son mansas, pero la alpaca al ser más mansa que la llama, un niño puede llevársela a donde quiera. Tiene capa achocolatada y al igual que la llama es muy importante actualmente para la población que habita por encima de los 3.500 metros

La Vicuña: Es el más pequeño de estos camélidos y el más gracioso. De color canela, su lana es fina y muy suave con mechones de 15 cm de longitud. Vive en las palies más altas, haciendo frontera con las nieves. Su caza está prohibida y la esquilan cada dos años para que el vellón alcance más desarrollo.

El Guanaco: Tiene la misma alzada que la llama. Se extiende por los Andes chilenos hasta la Patagonia y Tierra de Fuego. Los habitantes de la Patagonia lo cazan para comer; su piel con pelo, es utilizada como cubrecama en los países donde se desarrolla.

 

De diferente especie, el cuy llamado por los españoles conejillo de Indias es otro de los muy pocos que podemos considerar como domésticos a la llegada de los españoles. Actualmente, los cuyes son utilizados para la alimentación humana, llegándose a sacrificar, tan solo en Perú, más de 75 millones de ejemplares.

 

Además de estos animales, nuestros descubridores se encontraron con venados, pecarí (jabalí), vizcacha (conejo), patos, tórtolas, pavo (guajolote), por lo que la alimentación del hombre precolombino se encontraba con dietas de alto valor proteico de origen animal, que se completaba con los hidratos procedentes de maíz, patata, porotos, etc.

Salida de España.

 

Los principales y más útiles animales llevados por los españoles fueron, sin lugar a duda, el caballo y el bovino. El primero fue el elemento decisivo de conquista ya que el binomio hombre - caballo creó en la mente de los indios una concepción mitológica que los aterrorizaba, que sirvió a los conquistadores como arma psicológica en la lucha contra ellos; el segundo, en cambio, fue el animal que en mayor grado contribuyó a moldear la civilización y dar estabilidad al nuevo hombre americano. El vacuno con sus productos y servicios, está ligado indiscutiblemente a la civilización de América; su colonización, su economía, su trabajo familiar, su comercio, su nutrición y su industria han dependido, en gran parte, de la explotación del vacuno.

 

Los primeros embarques de vacunos hacia el Nuevo Mundo se realizan a partir del segundo viaje de Cristóbal Colón (Cádiz, 25 de septiembre de 1493). Por problemas de espacio, en aquellas pequeñas naves, el ganado vacuno era pequeño, becerros y becerras, que en esta travesía fueron acompañados de cerdos y ovejas con destino a la isla de Santo Domingo, llamada por Colón La Española. En el tercer viaje (30 de mayo de 1498), desde Sanlucar de Barrameda se mandaron un mayor número de animales, especialmente caballos, para las necesidades de la conquista, y parejas de bovinos y de asnos a fin de promover la cría. En todo caso, la introducción del ganado vacuno en el mundo novohispano fue muy lenta y bastante difícil debido a diversos factores, principalmente por la dificultad que implicaba la salud y la nutrición de los becerros de corta edad y la casi imposibilidad de manejar y alimentar animales adultos, poco mansos, en aquellos barcos tan rudimentarios. Por estas circunstancias, las autoridades y/o el Gobernador de La Española impidieron la salida de este tipo de ganado de la isla, más aún, permanentemente urgían a la Corona sobre nuevos envíos de bovinos pequeños y caballos para la conquista; sin embargo, en los envíos posteriores se prefirieron los cerdos y las ovejas por su fácil embarque y transporte.

 

Estas medidas tan estrictas de impedir la salida de ganado vacuno de La Española para otras comarcas antillanas o continentales, halagó a quienes querían tener en exclusividad el negocio ganadero en las islas del Caribe y entre éstas y tierra firme. Esta medida de prohibición fue tan rígida, y estrictamente cumplida, que en 1509, cuando se decidió poblar de animales domésticos la isla de Jamaica, sólo pudieron salir de La Española caballos y cerdos, pero no vacunos; y Cuba 20 años después de su descubrimiento, sólo poseía cerdos. En 1511 Diego Colón, hijo del Almirante y Gobernador de La Española fue felicitado por estas medidas contra la despoblación vacuna; al mismo tiempo se le pidió dejara salir caballos para Tierra Firme, a lo cual accedió por tratarse de animales indispensables para la conquista. Por esta autorización, ya existían en 1514 algunos yegüerizos en Santa María la Antigua (Colombia, junto a Panamá), de donde salieron ejemplares para las conquistas de Pizarro y demás conquistadores del Imperio incaico.

 

Posteriormente a los primeros Viajes de Cristóbal Colón, los embarques de ganado vacuno para América se hacían principalmente desde Sevilla, aunque también se realizaban esporádicamente desde Cádiz u otros puertos de Andalucía. Por estos puertos salieron las entonces poblaciones, hoy razas ganaderas andaluzas y extremeñas, que para nuestro orgullo, sirvieron como bases únicas para la formación de las razas criollas actuales. Ya hablaremos más adelante de ellas, como la raza Palmera de Canarias que también fue embarcada en la última escala del largo viaje hacia América. Como queda dicho, los primeros embarques se hicieron básicamente para la isla de Santo Domingo; es decir, para La Española. Esta isla fue el punto de partida para la distribución de ganados a Las Antillas y al Continente o Tierra Firme. Esta última expansión hacia Tierra Firme fue bastante tardía, pues los religiosos de La Española, siguiendo el ejemplo de Diego Colón, también prohibieron la salida de vacunos como la medida más eficaz posible contra la despoblación de la isla. Por otra parte, para sacar vacunos de allí, se requería proveerse de la respectiva autorización real, como lo hicieron Bastidas y Heredia treinta años después del segundo viaje de Colón, apenas comenzaba a iniciarse la expansión vacuna fuera de la Española- En aquella época, como es lógico, no estaban delimitadas las naciones hispanoamericanas como actualmente las conocemos. Todo file un ente en su conjunto hasta la creación de los virreinatos. Pero para darnos una mejor idea de la penetración de la ganadería vacuna en cada uno de esos países hermanos, lo haremos individualizadamente, haciendo constar que Colombia fue la pionera y principal de todas ellas:

Colombia:

La primera expansión de ganado vacuno por Tierra Firme la inició Rodrigo de Bastias, hombre de grandes influencias y uno de los más ricos ganaderos de las nuevas tierras conquistadas hasta entonces por la Corona Española. Según datos de la época, este conquistador poseía más de 10.000 cabezas en La Española, ya que cuando se instaló en la isla invirtió gran parte de su capital en ganado en cuya explotación tuvo un gran éxito. Además, Don Rodrigo por ser oidor y tener grados eclesiásticos, le fue fácil obtener autorización real para llevar a Tierra Firme (Santa Marta de Colombia) vacunos y otros animales domésticos.

 

Cuando Bastidas tenía preparada la expedición a tierra firme con las embarcaciones listas, las cuales debían zarpar de La Española, solicitó la autorización real para sacar de la isla 200 vacas, cerdos y caballos para la cría, que le fue concedida por medio de la Cédula Real del 16 de mayo de 1524, la cual, según cita de Noguera R. indica:

" ....... Por quanto por parte de vos Rodrigo de Bastida:", vecinos de la ciudad de Santo domingo de la Ysla Española me fue hecha relación que por servicio de la católica Reyna Mi Señora e Nuestro, os ofrecéis de poblar la provincia e puerto Santa Maria ....... haziendo en ella un pueblo en que a lo menos haya en el presente cincuenta vecinos, delo quinze dello sean casados y tengan consigo a sus mugeres ......  y que poniades en la dicha tierra, e 300 puercos, e 25 yeguas y toros animales cría que vos pusiésdes ...... me fue suplicado y  pedido otorgar licencia y facultad que vos el dicho Rodrigo de Bastidas, que podais enviar a poblar y pobleis dicha provincia e Puerto de Santa Marta de cristianos españoles e indios; e para que podáis echar en ella los dichos ganados y mas los que quisiéredes, que sean beneficio de la dicha población y servicio nuestro y hazer las otras granjerías que en la dicha tierra se diesen y las tener y gozar como vuestras propias ....?.

 

Provisto de esta autorización y con una expedición compuesta con hombres, provisiones y animales procedentes de Santo Domingo y Jamaica, Rodrigo de Bastidas partió hacia Tierra Firme, esto es, hacia Santa Marta, más como colonizador que como conquistador, donde desembarcó el29 de julio de 1525, cuyo nombre se lo dio solemnemente al nuevo puerto que fundaba, por ser ese día el de Santa Marta.

 

Esta fue la primera, auténtica y exitosa llegada de vacunos a tierra firme; es decir, fuera de las Antillas al continente suramericano, iniciándose así, la práctica del comercio de ganados que caracterizó la primer mitad del siglo XVI entre la isla de La Española y suramericana. Después de ésta, llamémosla importación, siguieron más permisos para mandar más ejemplares en las expediciones de los hermanos Heredia que aunque obtuvieron la autorización en 1532 para llevar vacas desde La Española, no se hizo realidad hasta 1533 y 1534. Posteriormente a los hermanos Heredia, durante 1535 y 1536, hubo nuevas autorizaciones para llevar ganados a Cartagena de Indias; siendo a partir del año 1539 y siguientes cuando se ampliaron los envíos de ganado vacuno al descubrirse nuevos campos con praderas naturales aptas para recibir ganados sin previo cultivo de pastos.

 

Otro envío desde La Espal1ola a Suramérica fue realizado por Alonso Luis de Lugo, quien en 1542 entró por el cabo de la Vela (Colombia) con una expedición de 300 hombres Provistos de caballos, vacas y toros. La mayor parte de estos animales fueron llevados arriba del río Magdalena para el asentamiento y fundación de ganaderías.

 

Venezuela:

Otra vía de penetración de la ganadería vacuna en Suramérica, fue a través de Venezuela, llevada a cabo por Marcelo Villalobos que en 1527 recibió de la Real Audiencia Española el privilegio de poblar de vacunos la isla de Margarita. Posteriormente, en 1530, Spira y Federmán llevaron a Coro (Venezuela) vacas y ovejas, pero no tuvieron éxito por la falta de pastos naturales en el litoral venezolano. Por esta circunstancia y al escasear la ganadería vacuna, Fernández de Serpa al ser nombrado gobernador de Venezuela y pasar por la isla Margarita, tomó consigo 800 vacas y las llevó a Tierra Firme para fomentar la ganadería de su gobernación.

 

Panamá:

 

Aunque la costa de Darién fue explorada por Lepe y Bastidas y fundada en 1510, Santa María La Antigua por Nuñez de Balboa (primera ciudad en el continente americano) no se conoce con exactitud la fecha de la llegada de los primeros vacunos. Los historiadores comentan que debió ser sobre 1531, y por lo tanto, posterior a la expedición de Bastidas a Santa Marta en 1525, que como hemos comentado anteriormente, fue la primera remesa de ganado bovino que llegó a Tierra Firme.

 

A pesar de ser Panamá una nación centroamericana, también tuvo su importancia en la expansión del ganado báculo en Suramérica ya que el ganado procedente de La Española, tomando la vía de Panamá y siguiendo los derroteros de Pizarro, Almagro y otros, se asentó en Chile, Perú, Ecuador y sur de Colombia, siendo Guayaquil la cabeza de puente continental para proveer, desde Panamá, los elementos que necesitaba la conquista y colonización del imperio de los incas.

La llegada del vacuno a Perú se realizó por el Pacifico, procedente de La Española, tomando la vía Panamá, es decir, siguiendo el derrotero de Pizarro, Almagro y otros conquistadores.

Pizarro en su segunda expedición para la conquista de Perú partió desde Panamá en 1526 junto a Almagro. Éste último, después de muchas penalidades, llegó hasta Atacama (Chile) pero tantos fueron los sufrimientos que le hicieron volver. Por lo indicado fue Almagro el primero que pisó tierra chilena, pero fue Pedro de Valdivia el verdadero conquistador.

Pizarro llegó a Cajamarca el 15 de noviembre de 1532 donde fue hecho prisionero Atahualpa y muerto (agosto 1533) a pesar del rescate entregado. Según el Dr. Moreno, cronista de esta ciudad, la ganadería fue implantada un año después de la muerte de Atahualpa, o sea en 1534, principalmente caballos y vacas en las ricas tierras del valle que circunda la ciudad de los incas. Posteriormente, parece ser que el regidor Fernando Gutiérrez aclimató ganado vacuno en Perú y en Lima; según Bernabé Cobo se pidieron tierras en el año 1539 en los alrededores de la Ciudad de los Reyes para la crianza de vacas.

5. Argentina:

Introducido el ganado vacuno en Paraguay, su propagación dentro de los límites del actual territorio argentino fue obra de un proceso gradual de los años. El Virreinato de la Plata recibe vacunos por primera vez en 1 549, cuando Juan Núñez de Prado introduce desde Potosí vacas y ovejas directamente a Tucumán. En 1551 Francisco de Aguirre introduce toda su hacienda atravesando la cordillera de los Andes. Probablemente esta ganadería era oriunda de las que se asentaron en el precioso valle donde se encuentra la ciudad de Santiago, fundada por Pedro de Valdivia en 1541 . Por las mismas fechas, este mismo ganadero introdujo en Argentina un hato de vacas procedente de Perú. Otra puerta de entrada fue desde Paraguay con ganados procedentes de las famosas siete vacas y un toro, llevados por los hermanos Gois cuya progenie fue la que verdaderamente inicia la población de vacunos en las pampas argentinas, cuya multiplicación alcanzó muy pronto proporciones insospechadas debido a las fértiles praderas.

En la primera y fracasada fundación de Buenos Aires, realizada por Pedro Mendoza en 1536, fue Domingo Martínez de Irala el que llevó caballos que quedaron en libertad al abandona¡- Irala la ciudad, dando lugar a los cimarrones tan útiles en los procesos posteriores. En la expedición de Irala, desde Buenos Aires a Paraguay (Asunción), se llevó algunos caballos que fueron el núcleo inicial de la ganadería caballar en Paraguay.

Una de las causas del éxito en la segunda y definitiva fundación de Buenos Aires, realizada en 1580 por Juan de Garay, fue la gran base económica que se encontró por la existencia de vacas (hacía unos 20 años que llegaron a Córdoba -desde Santa Fe-, Santa y Santiago del Estero) y caballos cimarrones (expedición de Irala). Además de estas vacas que se encontró en Argentina, Garay se llevó otros lotes de vacas y el primer núcleo de ovinos. Entre estos ganados posiblemente también llevara garañones para comenzar en Santa Fe y en Buenos Aires, como ya había hecho en Asunción, la cría de mulas.

Uruguay:

El primer ganado introducido en Uruguay se cree, con ciertas reservas, que fue realizado por Hernandarias de Saavedra que desembarcó en la Ensenada de las Vacas, con cien vacunos y dos manadas de équidos.

Al quedar abandonado Buenos Aires, fue Santa Fe, fundada por Hernandarias, a orillas del río Paraná, camino hacia Río de la Plata, la base de concentración y difusión de ganados en tierras uruguayas y argentinas, cuya bondad del clima y el carácter de los indios guaraníes en la cría y cuidados de los animales, hizo que la ganadería prosperase.

 

Chile

Pedro de Valdivia, nacido en Castuera (Badajoz), emprendió la conquista de Chile en 1540 con sólo 150 hombres, entre a caballo ya pie, junto con 20 vacas procedentes de Perú y éstas a su vez llegadas de Guayaquil desde Panamá. Valdivia fue un hombre querido entre los araucanos, que en viaje triunfal llegó a un valle fértil, entre los Andes y el mar, fundando el 12 de febrero de 1541 la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura en honor al patrón de España ya su tierra extremeña. Fomentó en gran medida, no solamente la agricultura sino también la cría de caballos, vacas y cerdos en campos que distribuyó equitativamente entre caballeros y soldados.

 

Paraguay:

El ganado vacuno llegó a Paraguay (Asunción) en la cuarta expedición ganadera a este país, llamada de las "siete vacas de Gois" con un toro procedente de San Vicente, en las costas de Brasil, sacadas sin licencia real en donde la especie bovina ya se criaba desde las costas de Brasil, en la década de los 1530, a partir de un plantel de vacas traídas desde Madeira por la esposa de Martim Alfonso de Sousa procedentes de Alentejo y Extremadura. Esta expedición, en la que participaron portugueses y españoles, estuvo organizada por los hermanos Gois, sobrinos de Pero Gois, donatario de la Capitanía de Paraiba do Sul y rico propietario de plantaciones y fábricas (ingenios) de azúcar. Coni fecha esta importación en 1552, Giberti en 1555, pero el requerimiento que cita y, recuerda esta introducción, existe en el Archivo de Indias de Sevilla con fecha de 1559.

 

Estas siete vacas y un toro llegaron por el río Paraná después de caminar muchas leguas por tierra y cruzar otros tantos ríos en balsas. Estaban a cargo de un "vaquero" llamado Gaete, que llegó con ellas a Asunción, como hemos indicado, con gran t¡-abajo y dificultad sólo por el interés de una vaca, que se le señaló por salario, de donde quedó en aquella tierra un proverbio que dice "son más caras que las vacas de Gaete".

 

Asentamientos ganaderos.

Los conquistadores descubrieron las regiones, abriendo rutas, señalaron los derroteros y los lugares donde se fundaron las primeras poblaciones, alrededor de las cuales nació y creció, en los años sucesivos, la industria agropecuaria. Son contados los casos en los que el mismo conquistador el-a, a la vez, el colonizador como sucedió con Bastidas y en gran parte con Belalcázar. Cuando Rodrigo de Bastidas viajó a fundar Santa Marta ya llevaba el proyecto de colonizar esa provincia por tener la suficiente información sobre la bahía y la región; por eso cuidó de llevar consigo hombres casados con sus mujeres, animales de cría y herramientas para fundar granjerías, según lo disponía el Permiso Real del 16 de mayo de 1524.

 

Los historiadores de Indias narran muchos sucesos reveladores de los sanguinarios encuentros con los indios precolombinos, hasta que éstos aceptaron la esclavitud dando lugar a una tregua, sobre 1540, que sirvió para fundar en paz ganaderías que después prosperaron con el avance de la colonización.

 

El hombre clave, en la fundación  de ganaderías en la zona que hoy comprende Colombia, Venezuela y Ecuador, es Sebastián de Belalcázar, que permanentemente tuvo la preocupación de formar ganaderías en los territorios conquistados. Puede considerarse a este conquistador-colonizador como el más adicto a la cría de ganados en las nuevas colonias de cuantos conquistadores y aventureros que llegaron a la zona anteriormente indicada. Esta pasión de Belalcázar por la ganadería la llevaba en la Sangre, pues su padre trabajaba su pedazo de tierra en Extremadura, donde poseía sus vacunos como los demás agricultores que habitaban el sudoeste español.

 

Origen de las razas bovinas criollas en Suramérica

No es cuestionable que el ganado vacuno, llevado por los españoles a La Españo1a, fue el origen, en toda su extensión americana, de las razas criollas, pero ¿qué razas autóctonas españolas actuales dieron 1ugar a las criollas? .Si extrapolamos el concepto de raza, a lo que eran 1as poblaciones ganaderas de hace 500 años en España, indudablemente nuestras razas: Retintas, Berrendas en negro y rojo, Rubias, Negra Andaluza, Cárdena, Sa1inera, etc., fueron las artífices de ese gran mundo ganadero crio110.

 

Todas estas "poblaciones" o razas sa1ieron por la "puerta de América" (puertos del suroeste español) junto con la raza Palmera de Canarias que durante más de 30 años permanecieron en Santo Domingo (La Española) reproduciéndose sin control alguno de selección, dando lugar a una diversidad racial pero coincidente en 1a determinación de grandes encornaduras sobre cuerpos poco desarrol1ados. De aquí que se les denominara por la característica más sobresaliente "CUERNOS LARGOS", sin tender a otras igualmente manifiestas como las capas o pintas.

 

Al p dejamos comentado la falta de documenta

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  Nombre Fecha de publicación Precio
textoLlegada del vacuno español a Suramérica1999-12-15Gratuito

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