Real Academia de Ciencias Veterinarias

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Aspectos históricos de las Asociaciones y Colegios Veterinarios de España

Tipo de actividad: Conferencia
Sección: Historia
Fecha: 20 de octubre de 2004

Descripcion

DISCURSO DEL EXCELENTÍSIMO SR. DR. D. MANUEL MORALEDA BENÍTEZ

Excmo. Sr. Presidente, Excmos. Miembros de la Junta Directiva.

Excmos. Sras y Sres. Académicos

Señoras y Señores.

 

 

A los Excelentísimos Sres. Dres.  D. Carlos Luís de Cuenca y Esteban y D. Tomás Pérez García, mi especial agradecimiento y también al Pleno de la Academia  por no
rme Académico de Honor de esta Real Academia asociada al Instituto de España, y a todos muchas gracias por su presencia aquí.

Deseo que mis primeras pal
s vayan dirigidas a exponer mi agradecimiento a los Mie
s de esta Real Academia por haberme acogido en el seno de esta docta casa.

No podía imaginarme que unos compañeros personalizados en la Junta Directiva o de Gobierno, y el Pleno de la misma me propusieran para tan distinguido no
miento.

No dudé a que tan extraordinaria y generosa distinción cerraba todos los sueños dejando profunda huella que siempre perdurará.

Permítanme dedicar un emocionado recuerdo a todos los compañeros de la Facultad de Madrid, y de la Milicia.

A lo largo de mi carrera he tenido la satisfacción del deber cumplido tanto en la vida civil como en la vida militar.

Es evidente que la Providencia ha sido muy generosa conmigo, y es un galardón para quien es biznieto, nieto, e hijo de veterinario y que toda su vida la dedicaron a la veterinaria.

Mi íntimo recuerdo personal hacia mis padres que l
ron y condujeron el amor por el esfuerzo y el tesón y la honradez que me señalaron el camino de la vida.

A mi esposa con su mayor agrado y sacrificio acompañándome siempre en mis labores y desvelos y  con quien tengo la fortuna de compartir mi vida.

A mis hermanos y demás familiares les dedico este recuerdo en este día inolvidable, la familia unida, creadora, fecunda en títulos universitarios con un clima de trabajo y estímulo.

A todos los que están y los que se fueron a aquellos que en el fondo de mi corazón perviven, y finalmente ofrecerme  de forma incondicional a las labores de esta Real Academia.






ASPECTOS HISTÓRICOS DE LOS COLEGIOS Y ASOCIACIONES VETERINARIAS

Génesis Veterinaria. Su recorrido profesional

                                                                                   

                                                                       Por el Dr. Manuel Moraleda Benítez



Intento
r con este tema uno de los más importantes capítulos de la Historia de la profesión veterinaria, desarrollando la exposición de los cambios estructurales desde un pasado muy remoto, el estudio retrospectivo en lo que respecta a la evolución de las organizaciones veterinarias de tipo asociativo, su afán de renovación y las situaciones por las que atravesaron las posiciones habidas, comportamientos sociales y los esfuerzos realizados en su justa dimensión.

En los pueblos que formaban la Corona de Aragón, los mariscales tenían constitución, gremios y hermandades al igual que otras Artes y Profesiones. El conocimiento corporativo era destacado en Barcelona, y s
todo mucho más en Valencia, noticias de este gremio se encuentran en varias
s porque los albéitares valencianos formaban una Asociación con espíritu muy destacado, y la organización duró muchos siglos, hasta principios del siglo XIX, cuyo capítulo se reunía en el convento de San Agustín. Con tan fuerte base corporativa, se explica que al crearse el Tribunal de Castilla, los organismos gremiales fundaran a su vez otros Tribunales para examinar y regular la profesión. Los Tribunales de Barcelona y de Valencia tuvieron siempre una dependencia gremial, incluso frente a los mandatos reales, y el de Valencia fue siempre gremial. La organización de Protoalbeiterato pone de manifiesto una enérgica vitalidad profesional, y una potencialidad intensa como colectividad. La institución del Protoalbeiterato inaugura una nueva fase de la profesión en los albores de la Edad Moderna.

Los Reyes Católicos en 1500 constituyeron el Tribunal del Protoalbeiterato, llamado de Castilla, pero poco tiempo después se autorizó otro Tribunal en Navarra y Aragón; y el Gremio de Veterinarios de Valencia también expedía licencias para ejercer la albeitería. Indudablemente el citado Tribunal, institución que en épocas pretéritas dio sus frutos, retardó finalmente el desarrollo de la veterinaria científica. Surge La Reina albéitar Zamorano que desc
antes que Harvey la circulación de la sangre; Domingo Royo, transfusión de la sangre, inyecciones intravenosas, y Fernando Calvo, profundo filósofo y erudito naturalista, y el más grande de los tratadistas de albeitería, García Cabero. A los albéitares no les preocupó la crianza de los équidos, eran ajenos a las prácticas zootécnicas limitándose exclusivamente a la clínica equina.

Alfonso V de Aragón, guerreando en Nápoles comprendiendo la falta que había en sus escuadrones para las enfermedades de sus caballos, mandó escribir un l
s
Albeitería Su autor Mosén Manuel Díez en 1505, en Toledo.. Se tradujo del catalán al castellano por Martínez Dampies en 1507. De esta
se hicieron varias ediciones y es la primer
impresa en el mundo.

Algunos espíritus cultos ?aunque no todos ejercieran la profesión- dedicaron sus libros a la medicina de los animales, contribuyendo a mantener a través de los siglos, los conocimientos acumulados de sus antepasados, los libros de Alberto Magno, Teodorico de Servia y obras de hijosdalgos y dignatarios Jordán de Calabria, y Soberanos, como Federico II y Alfonso el Sabio de Castilla.



     Tres siglos y medio (1.500-1.850) ha tenido de existencia oficial la Albeitería en España. Los árabes utilizaban la pal
albéitar para no
r al Veterinario; en Aragón se utilizó la pal
germana "mariscal", catalanizada en "menescal".

     En las postrimerías del siglo XVIII aparece la Veterinaria en fase de superior evolución cultural. Se han de encontrar documentos interesantes en los l
s gremiales o de hermandad de albéitares, en Barcelona y Valencia. La organización típica característica de la albeitería española está representada por el Protoalbeiterato, al igual que su contemporáneo el protomédico, el protonotario, el protoboticario, etc.

     Los gremios no querían perder la facultad de examinar, y llegaron incluso en competencia de la jurisdicción real. Los gremios de Barcelona, Valencia, y Zaragoza disputaban esa jurisdicción.





Agremiación profesional: Considerada la Albeitería como profesión libre, de escaso vigor en el tráfago ciudadano, sólo en casos aislados presentó brotes de actividad corporativa en forma de gremio profesional.



Las cofradías primero, y después los gremios son formas sindicales antiquísimas en nuestra historia económica. Encarna la cofradía el espíritu de Asociación característico de la Edad Media, como la unión de las gentes para un fin concreto, y bajo una invocación de fraternidad.



Tanto los gremios como las cofradías tuvieron siempre un carácter localista, su demarcación quedaba reducida a un pueblo, y cuando más una Agrupación de Municipalidades, y esto era aplicable a las profesiones, a los artesanos de crecido número, de cuantiosos censos gremiales, en cambio era difícil adaptarlo a la Albeitería por su escaso número en los Municipios, y nunca pudieron formar Cofradía ni adquirir personalidad colectiva. El espíritu de confraternidad estuvo tan arraigado en la Edad Media que los albéitares para formar Cofradía se asociaron a otras actividades, así en Valencia formaban Cofradía con los Plateros, en Huesca con otros oficios, y así mismo en Barcelona a mediados del siglo XIV.

Son pocas las noticias referentes al régimen colectivo de nuestros antepasados, como una faceta más de la vida profesional de la Albeitería Española.

La primera noticia de una Cofradía Profesional fue en la ciudad de Valencia en 1.298, en unión con los Plateros bajo la advocación de San Eloy, se citan con el no
de menescal. Mucho evolucionaron las Cofradías hasta transformarse en Gremios, y durante esta fase corporativa con esta evolución ganó mucho la actividad profesional transformándose en una Corporación científica, técnica y económica. Todas las actividades l
s, profesiones, etc., etc., durante los siglos XV y XVI formaban su correspondiente gremio, abundando las Asociaciones de Médicos y Farmacéuticos.

En los últimos tiempos predominaban las preocupaciones económicas y técnicas, sin dejación de los fines religiosos, organizando incluso servicios de previsión. El espíritu colectivo se manifestó más potente en las profesiones intelectuales, dando origen a Instituciones que se denominaron Colegios creadas por Médicos, Farmacéuticos y Cirujanos, organización social tan potente alcanzó también a los albéitares.

Cuando se constituyó el gremio de Albéitares de Madrid, fue por una imposición imperativa relacionada con la tributación, y limitaron su actividad a cuestiones deontológicas y a organizar diversas formas de previsión, pero insuficiente para mantener la cohesión corporativa recogiendo tardíamente el espíritu religioso de las antiguas cofradías medievales bajo el Patronato de San Eloy. Los albéitares, pocos en número sin poder intervenir en los exámenes de los practicantes consideraban de escasa necesidad la agremiación profesional, únicamente obligados por las autoridades locales, los albéitares madrileños se constituyeron en gremio, pero en gremio de jerarquía profesional examinador, en disputa contra el Tribunal del Protoalbeiterato. La
de previsión social organizada por el gremio de albéitares madrileños socorre a la viuda, prebenda a la orfandad, pero no en pensiones vitalicias que es forma de previsión relativamente moderna. En aquellas épocas tenían los antepasados nuestros las mismas preocupaciones que actualmente tenemos nosotros.

De antiguo han preocupado a la veterinaria estos problemas, pero la veterinaria como colectividad no los había resuelto hasta épocas relativamente recientes, la entonces ANVE creó el Colegio de Huérfanos y el Montepío Veterinario que desaparecieron después estrepitosamente.

Con la pragmática de los Reyes Católicos se inicia la era de la represión del intrusismo en veterinaria, repetida por Carlos III en otra Real Cédula, pero el bajo nivel cultural alimentaba el intrusismo. Se produjeron las Tarifas de Honorarios y en 1.830 Risueño, La Escuela de Madrid, órgano rector de la profesión, formuló unas Tarifas de Honorarios Profesionales. Pasados los años y aunque la Tarifa no se cumplía en la mayoría de los casos, Casas de Mendoza en 1.866 redactó un proyecto de arancel para la profesión veterinaria que fue examinada y discutida en el Claustro de la Escuela de Madrid. Las Asociaciones
llaban por su inactividad pues uno de los episodios de la historia profesional fue siempre el intrusismo, constante pesadilla de la profesión veterinaria; el veterinario en pleno siglo XIX estuvo obligado a enfrentarse continuamente con los intrusos que desprestigiaban a la profesión y mermaban los ingresos, pero la incultura y la ignorancia eran aliadas de los mismos.

En 1.840 al no admitirles los médicos se funda en Madrid la Sociedad Veterinaria de Socorros Mutuos, primera sociedad creada por los veterinarios, siendo su Presidente, D. Ramón Llorente. Sus fines sociales el filantrópico para la invalidez, para la viudedad y orfandad, contando esta Asociación desde el primer momento con un crecido número de veterinarios y entre los socios fundadores personalidades de la profesión teniendo como órgano oficioso el Boletín de la Veterinaria que fue idea de José María Estarrona, encargándose después Casas y Guillermo San Pedro, la primera publicación que se registra en nuestra prensa profesional. Corta vida alcanzó la Asociación ya que al iniciar el pago de socorros se inició la baja de los socios, y el no ingresar principalmente jóvenes que contribuyeran con sus aportaciones a sostener las pensiones. De todas las Asociaciones de igual tipo que se organizaron, la mayor parte fracasaron como entidades de previsión.

Las revistas profesionales hacen tardíamente su aparición, (Siglo XIV), para la defensa de ideales y mejoramiento social, entre otras, "El Almanaque Veterinario" de Chaubert, la aparición en Francia en 1.824 del "Recuiel de Medecine Veterinaire" de l´Ecole d´Alfort, ostentando actualmente el Decanato Mundial de las Revistas de Veterinaria.

En España, repetimos, la primera revista que se publicó fue "El Boletín de Veterinaria" en 1.845 dedicado a insertar memorias y artículos científicos y profesionales, apareciendo posteriormente "El Eco de la Veterinaria" en 1.853 cesando en 1.859 y sucediéndole "El Monitor de la Veterinaria", siendo su director Casas de Mendoza, durante veintitrés años consecutivos Casas de Mendoza dio a conocer en esta revista ante los profesionales españoles los progresos de la ciencia veterinaria. "El Eco de la Veterinaria" se publicó por Téllez Vicen y Leoncio Gallego, pero cesando a los pocos meses su publicación.

En 1.875 se crea en Madrid "La Unión Veterinaria" sociedad científico-profesional, y como órgano oficial "La Veterinaria Española" en 1.857. Su único mérito fue el de alcanzar una larga vida, superior en duración a todas las revistas fundadas en el siglo pasado y  años después desapareció, siempre con personalismos, enconos y discusiones y en 1.878 la Gaceta "Médico Veterinaria" con los nuevos preceptos docentes en la actividad profesional y una falta de soluciones inmediatas en las diversas posiciones.

Los veterinarios de la centuria pasada iniciaron ensayos interesantes de vida corporativa de varias directrices, pero con poca vitalidad. De la antigua organización gremial recogieron los veterinarios las principales facetas, pero con falta de solidez.

Posteriormente aparecen "El Clamor de la Veterinaria", "El Progreso de la Medicina Veterinaria", "La Veterinaria Contemporánea", dirigida por Jesús Alcolea, "La Veterinaria Catalana" en 1.900, dirigida por Sugrañez y Mas Alemany, "El Veterinario Extremeño", "La Veterinaria Moderna", "El Boletín de la Federación Veterinaria Aragonesa", "La Veterinaria Tarraconense", "La Medicina Veterinaria", "El Heraldo de la Veterinaria", revista científico-profesional  en 1.902 Zaragoza, "Boletín de Medicina Zoológica" 1.902 Teruel. "La Veterinaria Toledana" en 1.905 ?Primera Época?, fundador, D. Victoriano Medina  y en 1.950 "Segunda Época" dirigida por Sánchez Hernando y Moraleda Benítez. Toledo, "Revista de Medicina, Cirugía, Farmacia y Veterinaria", editorial Bailly-Bailliére, Madrid. "Revista de Avicultura Práctica" de la Real Escuela de Avicultura de Arenys de Mar. Barcelona 1.893. "La Prensa Veterinaria" de Fernando Sanz, Guadalajara. "El Imparcial" revista semanal de medicina veterinaria, agricultura, y ganadería, 1.864. Madrid, fue considerada como órgano oficioso de los veterinarios militares. "La Veterinaria Catalana". "La Gaceta Médico-Veterinaria" fundada en 1.878 y dirigida por Espejo y Del Rosal y también por Eusebio Molina Serrano, titulada después "Gaceta de Medicina Veterinaria" y posteriormente "Gaceta de Medicina Zoológica" 1.901, teniendo por título después "Gaceta de Ciencias Pecuarias".

"La Reforma Veterinaria" en Madrid, pero no tuvo ningún eco en la profesión, y hemos de citar también la revista de "Inspección de Carnes, Mataderos y Mercados" por D. Mateo Arciniega, entre otras. Nicolás Casas de Mendoza, ho
de realidades atento a los intereses profesionales, trataba las diversas cuestiones de la evolución social de la veterinaria, con un criterio constructivo, de una profesión nueva, fuerte y prestigiosa, siendo admirable su actividad.

Del tiempo pasado quedan las conquistas logradas por él, contribuyendo a una estructuración original de la veterinaria.

Se clasificaron Partidos Veterinarios abiertos y cerrados, y Morcillo defendía la idea de la estatificación de los servicios veterinarios, formar partidos al estilo de los notariales y que los veterinarios percibieran sus haberes del Estado.

Años después durante muchos años, muchos veterinarios defendieron esta idea como original y nueva, y que era ya en tiempos de Juan Morcillo Olalla, que fundó la Agrupación de "Veterinarios de la Ribera Baja de Valencia", la Asociación Veterinaria  de "Las Riberas del Júcar", publicando el periódico "La Alianza Veterinaria" en 1.882, pues el Colegio de Valencia se creó en el año 1.896, es decir muchos años antes que los demás Colegios.

De 1.882 a 1.884 se fundaron en capitales de Provincias y en los partidos en algunas zonas comarcales, Asociaciones Profesionales, -Asociación Científico-Veterinaria- y en 1.884 con la suma de estas Asociaciones Profesionales de Provincias se constituyó la Liga Nacional de los Veterinarios Españoles, coadyuvando a la defensa de los derechos profesionales, pero sus resultados no confirmaban los deseos. Esta Federación Corporativa de Asociaciones agrupaba ya a la veterinaria española.

La Liga no hizo nada de provecho, al morir Téllez Vicen registrando únicamente dos hechos positivos, la necesidad de una legislación de Policía Sanitaria Veterinaria, y la intervención oficial en las cuestiones zootécnicas disputando la competencia a los ingenieros agrónomos que iniciaban su intromisión.

Aparte de esto no realizó programa alguno de las reivindicaciones veterinarias.

Desde el punto de vista académico se tomaba el ejemplo de Francia, se constituyó la "Academia Española de Veterinaria" en 1.855 en Madrid, y Barcelona constituyó la "Academia Médico-Veterinaria Barcelonesa" en ese mismo año, que aparte de temas científicos propugnaba mejoras profesionales. Más adelante se disolvieron pero anteriormente en 1.850 la Academia de Medicina Veterinaria se había constituido.

Y al final del siglo el Coronel Veterinario, Molina Serrano, en 1.897 crea una nueva Academia, "Sociedad Fomento de las Artes" y una sección de Medicina Veterinaria con autonomía propia, pero desapareció rápidamente. Generalmente estas Academias eran llevadas con una política personalista, fueron Corporaciones partidistas en las que abundó la política. (Sanz Egaña).

Las intrigas aceleraron su muerte, fue lánguida y sin pujanza la vida de las Academias. Como nota anecdótica, el Coronel  D. Eusebio Molina Serrano, utilizaba el seudónimo de D. Florencio Arnau Jiménez, publicando, entre otros, un artículo "Racional y Científica Organización de todos los servicios que directa o indirectamente se refieren al ganado militar" en  1.889. Sevilla.





CONGRESO ESPAÑOL DE VETERINARIOS



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