SANTOS OVEJERO en la Historia de la Veterinaria Española.
Discurso de ingreso del Académico Correspondiente
Ilmo. Sr. D. José de Vicente González
4 de Diciembre de 1996
1.- PROLOGO
Nadie mejor que el autor puede saber el verdadero secreto de lo que ejecuta.
Este discurso trata de recordar al amigo con la objetividad, sencillez y alegria de una añeja y entrañable amistad forjada a partes alícuotas entre ambos. Queremos evocar la figura de un ilustre y querido veterinario, extraordinario amigo y gran maestro, el Prof. Dr. Santos Ovejero del Agua.
Definir los perfiles de una persona es tarea altamente difícil. El Prof. Ovejero, D. Santos, poseía un acusado carácter leonés y una extraordinaria sabiduría en la aplicación del concepto constructivo.
El carácter leonés es sobrio, temperamental, hospitalario, trabajador, generoso y de una peculiar sabiduria. El Prof. Ovejero, hombre sereno y reflexivo, dominaba "el oficio". El "oficio" de leonés.
D. Santos fue siempre un trabajador infatigable y tenía la virtud de no saber perder el tiempo. Jugaba siempre con la inteligencia y el corazón, sin imitar lo falso, para adentrarse en el espíritu de las cosas y encontrar la verdad. Era sorprendente la visión pormenorizada y mágica de sus conocimientos. Era un científico local con vitalidad y vocación universalista. Podríamos definirlo en el campo profesional como un revolucionario, sorprendente y refinado científico, que sabía aunar lo clásico con lo moderno.
En una época en la que predominaba un cierto oscurantismo científico procuró que su formación fuese audaz y vanguardista, aprendiendo siempre los principios normativos del momento junto a figuras tan prestigiosas y relevantes como los Profs. Rinjard, Burri, Gastón Ramón y otros.
La ley de la historia moderna es la aceleración; el proceso de la ciencia sigue esta ley. El Prof. Ovejero fue capaz de interpretar el espíritu de su tiempo y renovarse con el evolucionismo del mundo que le rodeaba, aplicando las nuevas ideas y tecnologías imperantes en cada uno de los momentos y épocas.
Su innegable magisterio se dejó ver y sentir en aquella juventud creadora que posteriormente ha ido ocupando puestos relevantes en el mundo de la veterinaria.
Sus conceptos fundamentales y esenciales y sus conocimientos analíticos y empíricos en el mundo de la bacteriología e inmunología le hicieron adentrarse en la gran filosofía de la empresa, creando y fundando Laboratorios Ovejero, S.A. En sus dos primeras etapas primó el especial carisma de su fundador y creador y su paternalismo hacia el personal de su plantilla, lográndose la consolidación de la empresa a nivel nacional. Posteriormente, los cambios políticos y económicos ocurridos en España, influyeron considerablemente en su nuevo rumbo para adaptarse a los nuevos tiempos. Había comenzado la tercera etapa.
Tengo que confesar y manifestar p