LA AGRICULTURA EN EL GATT
Conferencia presentada por el Académico de Número
Dr. D. José Ramón Prieto Herrero
15 de diciembre de 1993
Excmo. Sr. Presidente, Excmos. e Ilmos. Sres. Señoras, Señores,
Vengo a pronunciar esta conferencia, con gran preocupación, de una parte, porque no se ajusta al nivel científico de otras conferencias que yo he tenido el placer de escuchar, desde que me he incorporado activamente a las tareas de la Real Academia y de otra porque no me va a resultar fácil, en un corto tiempo, resumir, con acierto, los trabajos emprendidos, durante años, en el GATT, relacionados con los Sectores Agropecuarios.
No obstante, consideramos que es un tema de candente actualidad, interesante, con posibles repercusiones en el futuro.
Trataremos de transmitir de alguna manera, los conocimientos y vivencias adquiridas a lo largo de nuestros 13 años de puesto en Ginebra (Suiza) como Consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación en la Misión Permanente de España, ante Naciones Unidas y todas las Organizaciones Internacionales con sede en dicha ciudad.
Aunque muchos de Uds., por no decir todos, conocen el GATT, les rogamos disculpen nuestra osadía, al presentar un breve recordatorio, sobre su creación, funciones, reglamentos, etc.
El que fue Director General del GATT, Oliver Long, durante más de 12 años, decía: "El GATT, es considerado por algunos como una Organización rodeada por un cierto secretismo. La razón es evidente: La complejidad de sus reglas, las particularidades de sus procedimientos y el importante papel que juegan las negociaciones, en sus operaciones, se hacen de difícil comprensión para aquellos que no conocen a fondo las interioridades de los trabajos del GATT".
La denominación GATT, representan las siglas que responden a General Agreement on Tariffs and Trade (Acuerdo General de Comercio y Aranceles).
El GATT nace como consecuencia del fracaso de la Carta de la Habana, que pretendía crear la Organización Internacional de Comercio, para que, juntamente con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Internacional para la reconstrucción y Desarrollo, formar los tres pilares más importantes de las Agencias Especializadas de Naciones Unidas para promover la reconstrucción económica después de la II Guerra Mundial.
La mencionada Carta de la Habana se negoció durante una Conferencia de Naciones Unidas, celebrada en La Habana desde el 21 de noviembre de 1947 al 24 de Marzo de 1948, sin que se obtuvieran las ratificaciones necesarias de los Gobiernos por razones políticas, sociales y económicas, aunque no faltan quienes atribuyen la responsabilidad del fracaso a los Estados Unidos, para evitar la creación de una Organización ligada a Naciones Unidas, en la que estuviera presente, con pleno derecho, la Unión Soviética.
La realidad fue que al quedar la Carta de La Habana como letra muerta, no sólo se perdió la ocasión de crear la Organización Internacional del Comercio, sino que también se ha perdido una parte de su contenido, aunque otras partes se han diseminado entre varias organizaciones de Naciones Unidas. A título de ejemplo, citaremos el Programa Integrado de Productos Básicos y el Sistema Generalizado de Preferencias que los asumió UNCTAD (Comisión de Naciones Unidas para el Comercio y Desarrollo) y las Prácticas Restrictivas en el Comercio que las adoptó la Asamblea General de Naciones Unidas.
Sin embargo, los aspectos de Política Comercial, entre otros, los acogió el acuerdo General GATT que entró en vigor el día 1 de Enero de 1948.
Fácil es deducir que aún, durante la Conferencia de La Habana, se estuvo negociando paralelamente la creación del GATT, cuyo origen viene desde 1945, con la intención de resolver los asuntos económicos y comerciales surgidos a causa de la crisis de la década de los años 30 y el caos acontecido al final de la II Guerra Mundial.
El GATT constituye un marco legal para ordenar las relaciones comerciales entre sus Estados Miembros, un foro para las negociaciones comerciales multilaterales, un órgano para solución de diferencias, a ser posible, mediante conciliación.
Es un instrumento flexible que se modifica, a veces, para adaptarlo a las condiciones políticas y económicas en las que se desenvuelve el comercio mundial en un momento determinado.
El éxito del GATT, lo avalan algunos datos tales como que de 19 países que lo integraron en sus principios, pronto pasaron a 23 y actualmente lo componen alrededor de 116, después de 45 años de actividad, contemplando los cambios económicos, comerciales, políticos y sociales ocurridos en el mundo.
Actualmente, es el único foro que aglutina, en los aspectos comerciales a los países industrializados y países en desarrollo guardando el principio "La igualdad entre desiguales no es equitativa".
Decíamos que el Acuerdo General es un marco legal que regula un sistema multilateral, comprendiendo reglas, disciplinas y sistemas de procedimientos suplementados por instrumentos legales separados, pero siempre supervisados por las Partes Contratantes.
El Acuerdo General consta de un Prólogo en el que se definen los objetivos, cuatro partes que contienen treinta y ocho artículos y apéndice, pero como dijimos anteriormente no es un texto rígido, sino que se modifica según lo aconsejen las circunstancias del comercio mundial.
Sería demasiado pretencioso llevar un análisis del Acuerdo General, parte por parte, y artículo por artículo, por lo cual nos vamos a limitar a mencionar sus pilares básicos.
Esencialmente son:
- TRATAMIENTO DE NACION MAS FAVORECIDA (NMF): Es el artículo primero que dispone que cuando un país concede a otro una ventaja, favor, privilegio, etc. en el comercio de cualquier producto, tal ventaja ha de hacerse extensiva a cualquier otro país miembro del Acuerdo. Existen excepciones a la aplicación de tal principio, para cubrir en caso de razones de alta política, seguridad nacional, uniones aduaneras (CEE, EFTA, etc.), o negociados en los Protocolos de Adhesión.
- TRATO NACIONAL EN MATERIA DE TRIBUTACION Y DE REGLAMENTACION INTERIORES. El artículo regula esta cuestión para que todo Estado Miembro no pueda imponer a los productos importados cargas impositivas ni reglamentarias diferentes a los que se aplican en productos nacionales distribuidos en el mercado interior.
- ELIMINACION DE RESTRICCIONES CUANTITATIVAS. Aspecto regulado en el artículo XI, para evitar esta forma de proteccionismo, tan usada en las décadas de 1940 y 1950 que bloqueaban el mecanismo de precios y de este modo controlaban la economía de mercado.
No obstante, también aquí se prevén excepciones para:
La agricultura y productos pesqueros, cuando sea necesario para estabilizar mercados.
En caso de ser necesario salvaguardar la balanza de pagos.
Para mejorar el desarrollo en países que así lo requieran.
- ARANCELES COMO MEDIDA DE PROTECCION. Es el único sistema de protección permitido por el GATT, pero con el compromiso de reducción paulatina, hasta su total desaparición.
- RECIPROCIDAD. Aunque no lo han definido las Partes Contratantes, es un principio fundamental que ocupa una posición central en el Acuerdo General. Sin embargo, también existen excepciones para su cumplimiento, especialmente para los países en desarrollo.
Independientemente de los cinco pilares fundamentales que acabamos de comentar, existen otros aspectos del Acuerdo que desearíamos señalar.
Artículos relacionados con las prácticas antidumping y subvenciones a la exportación.
La cláusula de salvaguardia.
Procedimientos para solución de diferencias.
Como bien podemos deducir, el Acuerdo General es un marco legal flexible que suele estar adaptado a la realidad de la economía mundial, en cada momento, gracias a las posibilidades de modificación y adaptación a las necesidades reales.
En el momento de su creación el GATT no pasó de ser un Acuerdo Comercial para el Comercio Multilateral, pero al cabo de los años, y viendo que no se creó la Organización Internacional de Comercio, ha ido evolucionando de forma tal que podemos decir que hoy goza de todos los atributos de una Organización Internacional especializada en el sector comercial, y así lo admiten las Naciones Unidas.
La estructura del GATT, para su mejor comprensión, la consideramos en dos aspectos:
- Estructura Operativa.
- Estructura Administrativa.
La Estructura Operativa está integrada por:
- Partes Contratantes.
- Consejo de Representantes.
- Organos subsidiarios:
Consejos
Comités
Grupos de Trabajo, etc.
- Grupo de los dieciocho.
Las sesiones que se celebran no son públicas.
La máxima jerarquía son las Partes Contratantes, con capacidad legislativa e interpretativa ante los Artículos del Acuerdo General.
Por otra parte, recibe informes y propuestas del Consejo de Representantes, Consejos, Grupos de Trabajo, etc, que en su caso, aprueba y adopta.
También están facultadas para aceptar excepciones a las reglas y disciplinas del GATT planteados por algún país miembro del Acuerdo.
Amo son los responsables de otorgar, procede, el status de observador a cualquier país y retirarlo si así lo aconsejan las circunstancias. Las Partes Contratantes suelen celebrar una Sesión Anual, generalmente a final de año, aunque en ciertas circunstancias se celebran otras sesiones de carácter ordinario o extraordinario.
Por lo regular los Jefes de Delegación son los Embajadores, Representantes Permanentes, acreditados en Ginebra, aunque si las circunstancias lo requieren la representación máxima recae sobre los Ministros del ramo de los distintos países.
- CONSEJO DE REPRESENTANTES: Se creó por decisión de las Partes Contratantes en Junio de 1960 y constituye el Organo director entre dos sesiones de las Partes Contratantes.
Tienen autoridad para crear los Grupos de Trabajo necesarios, vigilar los trabajos de los Organos Subsidiarios (Consejos, Grupos de Trabajo, etc.), para elevar a las Partes Contratantes y recoger los informes y propuestas de los Organos Subsidiarios.
Asimismo pone en marcha las decisiones que se adoptan en las sesiones de las Partes Contratantes.
También goza de potestad para designar los componentes de los "panels" o Grupos Especiales, encargados de resolver los litigios que se presentan.
Tanto las Partes Contratantes, como el Consejo de Representantes, están gobernados por un Presidente y un Vicepresidente, que se eligen una vez al año, aunque su mandato puede prolongarse durante otro año si así se determina.
Los Organos Subsidiarios (Comités, Consejos, Grupos de Trabajo, etc.) los crean las Partes Contratantes o el Consejo de Representantes para resolver problemas puntuales, por lo cual tienen una vivencia limitada para finalizar sus tareas.
Sólo los Grupos Especiales (Panels) los crean las Partes Contratantes y designan los miembros que los integran, según el asunto sometido a litigio.
Es de resaltar el denominado Grupo de los dieciocho, por su peculiar composición y función.
Se creó en 1965 con carácter temporal haciéndose permanente en 1979.
Como su nombre indica lo componen 18 miembros de los cuales uno será de la Comunidad, y se negocia para que estén equitativamente representados los países industrializados y los países en desarrollo, sin olvidar los países con economías centralizadas.
La Presidencia la ostenta el Director General del GATT y los miembros del Grupo suelen ser personalidades de alto nivel y cualificación que se reúnen tres o cuatro veces al año para estudiar e informar a las Partes Contratantes, fundamentalmente sobre los tres aspectos:
- Seguimiento de la evolución del Comercio Internacional enfocado hacia el mantenimiento de políticas comerciales concordantes con los objetivos y principios del GATT.
- La prevención de problemas que puedan representar amenazas para el multilateralismo y en las relaciones comerciales internacionales y buscar remedios en su caso.
- Procedimientos de ajuste internacional y coordinación entre el GATT y el FMI (Fondo Monetario Internacional).
Este grupo tiene carácter consultivo pero sus informes son altamente estimados tanto por el Consejo como por las Partes Contratantes.
Administrativamente, el GATT, está gobernado por un Director General.
En un principio, el Acuerdo estuvo administrativamente dirigido por un Secretario General debiendo esperar a 1965 para cambiar su denominación y ampliar, en cierto grado, sus funciones y competencias, no por imperativo legal, sino empíricamente, influenciada por las actividades a desarrollar, pero con carácter general podríamos resaltar:
- Guardián del Acuerdo General, debe utilizar la persuasión ante los Gobiernos y en ningún caso el autoritarismo.
- Negociador con los Gobiernos.
- Conciliador en los litigios.
- Director de la Secretaría, administrar el presupuesto y todas las relaciones con las Partes Contratantes.
Su labor está complementada con una Secretaría, en la que se encuadran varias Divisiones, entre las que se halla la División de Agricultura.
El funcionamiento del GATT está asegurado por las actividades de las Partes Contratantes y del Consejo de Representantes, así como por sus Organos Subsidiarios, pero cuando se trata de abordar asuntos de gran transcendencia o bien ampliar las reglas y disciplinas del GATT a sectores altamente conflictivos no incluidos en el Acuerdo, se recurre a las negociaciones comerciales multilaterales, conocidas con el nombre de Rondas de Negociación, que se celebran con cierta periodicidad.
Hasta el día de hoy son ocho las Rondas celebradas, conocidas por el nombre de la persona que las impulsó o por el de la ciudad o país donde se celebraron:
GINEBRA (1947),
ANNECY (1949),
TERGUAY (1950-1951),
GINEBRA (1955-1956),
DIJON (1961-1962),
KENNEDY (1963-1967),
TOKYO (1973-1979), y la Ronda
URUGUAY (iniciada en 1986, sin terminar aún).
Después de este resumen, vamos a pasar a considerar el núcleo de nuestra conferencia, es decir, LA AGRICULTURA EN EL GATT.
La agricultura, en los inicios del GATT, fue uno de los sectores económicos que no formó parte de las actividades del Acuerdo, ni siquiera de sus preocupaciones.
Era lógica esta posición, puesto que finalizada la II Guerra Mundial, el mundo padecía una gran penuria de alimentos y de materias primas de origen agropecuario, destinadas a la industria. En estas condiciones tan sólo surgían facilidades en el comercio internacional de estos productos.
Pero a medida que los distintos países fueron resolviendo sus problemas internos mediante estímulos a las producciones agropecuarias y consiguiente aumento de las mismas, se fueron creando problemas en el comercio internacional que condujeron a que el GATT, comenzara a considerarlos.
Hubo que esperar a la Ronda de Ginebra de 1955, para contemplar una tímida limitación a las subvenciones a la Agricultura, pero autorizando su aplicación a las exportaciones de productos básicos, (agrarios, forestales, pesqueros y mineros), salvo que alterasen la cuota de participación en el mercado de ciertos países. Esto explica la timidez de la que hablamos.
En la Ronda Kennedy (1963-1967) el sector agrario comenzó a cobrar importancia, con el reconocimiento por parte del GATT de que las políticas agrarias son específicas y diferentes de otras políticas, por lo que se toleró con ciertas limitaciones, las restricciones a la importación de productos agrarios, se admitieron, en casos concretos, las subvenciones a la exportación y se aceptaron Acuerdos sobre productos que incluyen cláusulas que contraviniesen las reglas del GATT, siempre que su objetivo fuera la estabilización de los mercados. Continúa la timidez.
Fue en la Ronda Tokyo (1973-1979), donde nació la importancia de incluir en las reglas y disciplinas del GATT, el comercio de productos agropecuarios.
Como resultado de las negociaciones de esta Ronda, se alcanzaron acuerdos arancelarios y no arancelarios aplicables a la agricultura, destacando entre ellos, el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, el Acuerdo sobre la Carne de Bovino y el Acuerdo sobre Productos Lácteos. También debemos destacar el Acuerdo sobre Productos Tropicales, habida cuenta que estos productos generan sustanciales ingresos para un gran número de países en desarrollo.
El Comité de Obstáculos Técnicos al Comercio, creado como consecuencia del Acuerdo se ha ocupado de muchas cuestiones con éxito, pero otras como las trabas sanitarias y fitosanitarias se han tratado por personas desconocedoras del tema habiéndose creado situaciones poco clarificadoras.
El Acuerdo sobre la Carne de Bovino, dio origen al Consejo Internacional de la Carne de Bovino que nos honramos en presidir durante los años 1989-90-91. Es un acuerdo también tímido y no contiene ninguna cláusula sobre fijación de precios en el ámbito internacional, como el Acuerdo de Productos Lácteos.
Fija los objetivos en el fomento de la expansión del comercio de carne de bovino y bóvidos vivos, facilitando el desmantelamiento de obstáculos y restricciones, estimulando la cooperación internacional; asegurando beneficios adicionales a los países en desarrollo y fomentando la estabilidad y mejora de ingresos a los países en desarrollo exportadores de carne.
Afecta el acuerdo a los animales bovinos, sus carnes y despojos y los productos elaborados.
Todos los países signatarios se comprometen a informar regularmente sobre evolución de censos y producciones, situación actual de precios y políticas de producción y previsiones para el futuro a fin de que la Secretaría elabore información, para debatir en las dos sesiones anuales (JUNIO Y DICIEMBRE), con la evaluación sobre oferta y demanda mundiales, a fin de que se tomen las medidas que consideren oportunas.
Pronto se vio que el Acuerdo era poco operativo al concernir exclusivamente a la especie bovina, por lo que actualmente se analiza la evolución de producciones y mercado de otras carnes y de alimentos para el ganado, así como las corrientes comerciales previsibles.
Actualmente son 32 los países signatarios del Acuerdo.
El acuerdo sobre Productos Lácteos, también originó la Creación del Consejo Internacional correspondiente.
Este Acuerdo es más ambicioso que el de la carne de bovino ya que además de contener cláusulas semejantes, existe una en la que se fijan precios mínimos en el mercado internacional, que han de ser observados por los países signatarios del Acuerdo, si bien pueden ser modificados a petición de algún país que deberá justificarla y ser aprobada por el Consejo.
Esta cláusula ha dado lugar a un nuevo problema e incluso a que Estados Unidos y Austria denunciasen el Acuerdo, por lo que abandonaron el Consejo, como consecuencia de una propuesta Comunitaria no demasiado ortodoxa, a nuestro juicio.
En realidad, es en la Ronda Uruguay donde se inicia la etapa en la que se trata de incorporar de pleno derecho, el sector agropecuario en las reglas y disciplinas del GATT.
A partir de ese momento la agricultura adquirió un protagonismo desmedido en el GATT, que en nada ha favorecido, a nuestro entender, el avance en las negociaciones.
Previamente al inicio de la Ronda Uruguay, se celebraron en Ginebra una serie de reuniones preparatorias de la Ronda, que ya anunciaron las dificultades que se encontrarían en las negociaciones propiamente dichas, ante las posiciones divergentes e intolerantes de los principales operadores comerciales del Sector agrario, seguidas en menor grado por otros países con menor participación en el mercado internacional, pero en los que son vitales los ingresos obtenidos por la comercialización de productos agrarios a nivel internacional.
Después de las actividades preparatorias celebradas en Ginebra, tuvo lugar en Punta del Este, Uruguay, el lanzamiento de la denominada Ronda Uruguay, que es a decir de todos, la más ambiciosa.
La Ronda Uruguay, nace como consecuencia de unas sesiones extraordinarias de las Partes Contratantes a nivel Ministerial que concluyeron después de grandes esfuerzos con la publicación consensuada de la DECLARACION MINISTERIAL SOBRE LA RONDA URUGUAY, fechada el 20 de Septiembre de 1986.
Consta la Declaración de dos partes:
En la parte I, después de una breve declaración de intenciones las Partes Contratantes fijan:
1.- Objetivos, entre los que cabe destacar:
- Mayor liberalización y expansión del comercio mundial.
- Potenciar el GATT, mediante el multilateralismo, dentro de sus reglas y principios.
- Incrementar la capacidad de respuesta del GATT, a los cambios del entorno económico y comercial.
- Fomentar la convergencia entre las políticas económicas y las políticas comerciales.
Todas las negociaciones se regirán por los siguientes
2.- Principios:
- Transparencia.
- Globalidad para que, aún negociados los temas separadamente, no habrá acuerdo final hasta no estar resueltos o acordados la totalidad de los asuntos.
- Equilibrio en las concesiones que se obtengan.
- Mantener y mejorar el trato diferenciado y más favorable a los países en desarrollo.
- No aplicación de la reciprocidad a los países en desarrollo.
- Prestar atención especial a la situación y problemas de los países menos avanzados.
En base a los objetivos y principios todas las Partes Contratantes adquieren el compromiso formal de aceptar el STATU QUO y EL DESMANTELAMIENTO.
El statu quo compromete a:
- No adoptar medidas restrictivas ni de distorsión del Comercio incompatibles con el GATT.
- Si se aplican tales medidas en base al Acuerdo (excepciones) que no vayan mas allá de lo estrictamente necesario.
- No adoptar medidas comerciales que mejoren su posición negociadora.
El desmantelamiento compromete:
- A suprimir gradualmente todas las medidas restrictivas, a mas tardar al final de las negociaciones, sin recibir compensaciones por ello.
Estos dos compromisos, serán objeto de vigilancia multilateral para garantizar su cumplimiento.
La Declaración establece la Estructura de las negociaciones, creando un Organo Rector que es el Comité de Negociaciones Comerciales, del que dependen dos Grupos de Negociación:
- Grupo de Negociación de Mercancías (GNM).
- Grupo de Negociación de Servicios.
Asimismo la Declaración fija los temas a tratar: Aranceles; Medidas no Arancelarias; Productos Tropicales; Productos obtenidos de la explotación de recursos naturales; Textiles y Vestido; Agricultura; Artículos del Acuerdo General; Salvaguardias; Acuerdos de las Negociaciones Comerciales; Subvenciones y medidas compensatorias; Solución de Diferencias; Aspectos de los derechos de propiedad intelectual (patentes, marcas, etc). Medidas en materia de inversiones relacionadas con el comercio.
Los temas señalados originaron la creación de los Grupos de Negociación que fueron catorce dentro del Grupo de Negociación de Mercancías, al que se le asignaron las funciones de:
- Elaboración y puesta en práctica de planes detallados de negociación antes del 19 de Diciembre de 1986.
- De el mecamo de an del statu quo y el desmantelamiento.
- Establecer los Grupos de Negociación.
- Contemplar la inclusión de temas adicionales en las negociaciones.
- Coordinar y supervisar las actividades de Grupos de Negociación.
- Rendir informe al Comité de Negociaciones Comerciales.
El Grupo de Negociación sobre Servicios (GNS), se ocupará de las negociaciones comerciales para adaptar a las reglas y disciplinas del GATT, asuntos relacionados con correos y telecomunicaciones, Seguros, Reaseguros, Transportes, etc.
También dispone la Declaración, que el Comité de Negociaciones Comerciales se reúna antes del 31 de Octubre de 1986, es decir un mes después del lanzamiento de la Ronda para iniciar los trabajos, señalando los mandatos a los Grupos de Negociación de Mercancías y Servicios.
Fija asimismo el final de la Ronda para Diciembre de 1990.
Recordarán que se ha calificado a la Ronda Uruguay, como la más ambiciosa. De una parte el ímpetu, lo que es fácil de comprender, que se trató de dar fijando fechas, a nuestro juicio, con demasiado optimismo, y de otra tratando asuntos de los que nunca se había ocupado seriamente el GATT, tales como Agricultura, Trips, Trims y Servicios.
Desde el punto de vista agrario, son varios los Grupos de Negociación cuyo seguimiento se hace necesario:
Productos Tropicales, Recursos Naturales, Acuerdos NCM, pero es al Grupo de Negociación sobre la Agricultura al que vamos a dedicar un especial interés.
Comenzó en el primer trimestre de 1987 la actividad desenfrenada en el Grupo de Negociación sobre la Agricultura, del que formaban parte la totalidad de las Partes Contratantes, si bien los principales protagonistas fueron los Estados Unidos y la CEE, secundadas por los Países Nórdicos, como Grupo y por las grandes potencias comerciales, tales como Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Argentina, etc.
Desde los primeros tiempos se pudo apreciar la gran rivalidad existente, en temas de comercio agrario, entre Estados Unidos y la Comunidad Económica Europea, que desencadenó debates interesantes, a veces, cargados de dureza e incluso de agresividad.
También desde los primeros tiempos se pudo deducir el escaso apoyo con que contaba la representación comunitaria a quién casi todos los países la responsabilizaban de las distorsiones comerciales, a causa de la aplicación de las subvenciones.
A tal nivel de acritud llegaron los debates que en un momento determinado la representación comunitaria intervino con una frase alegórica que aproximadamente decía:
"Cuando los elefantes pelean se producen grandes destrozos en su entorno, pero aún son mayores cuando hacen el amor". Tengan cuidado.
A partir de entonces nació un nuevo grupo de presión: El Grupo de Cairn's, integrado por trece países, que ellos mismos se calificaron de eficientes exportadores de productos agrarios por no emplear subvenciones a la exportación (Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Colombia, Chile, Filipinas, Hungría, Indonesia, Malasia, Nueva Zelanda, Tailandia y Uruguay).
A partir de 1987, los trabajos tomaron un ritmo aceptable, pero a medida que pasaba el tiempo las sesiones se hacían más turbulentas y los avances en las negociaciones eran imperceptibles.
Las intervenciones de las delegaciones eran reiterativas, las posiciones de los distintos países inflexibles, los posibles acuerdos inalcanzables, tan sólo se pudo apreciar una falta de voluntad política para negociar y una manifiesta hostilidad hacia la CEE, a quienes responsabilizaban de las distorsiones comerciales a nivel internacional merced a la aplicación de su sistema de subvenciones a la producción y a la exportación.
De esta forma la intransigencia crecía, y cada vez era mas oscuro el panorama.
Las negociaciones sobre agricultura continuaron durante 1987 y 1988, teniendo en cuenta los objetivos que para ello fijó la Declaración de Punta del Este:
- Mejora de acceso a los mercados, reduciendo las trabas a la importación.
- Mejora de la competencia, reduciendo subvenciones directas o indirectas y otras medidas que afectan directa o indirectamente al comercio de productos agrarios.
- Reducción al mínimo de los efectos desfavorables que pueden tener las reglamentaciones Sanitarias y Fitosanitarias.
Los tres objetivos, fueron conflictivos, pero el último de los señalados creó cierto malestar no sólo a nivel de GATT, sino entre Organizaciones Internacionales tales como la Oficina Internacional de Epizootias creada en el año 1900, la Oficina de Protección de Plantas y la FAO que veían ocupar sus terrenos por otra Organización que tan sólo podría crear interferencias y cuando menos solapamiento y duplicidad de funciones. Otra muestra de la ambición nacida en GATT.
Se fueron limando susceptibilidades mediante la invitación a participar en las Sesiones a las Organizaciones mencionadas para que informasen sobre sus actividades para ver la forma de cooperar con el GATT.
Todo ello creó unos celos que ignoramos si han desaparecido.
En , que las negones entraron en un impasse, difícil de superar; las posiciones continuaban divergentes, la acritud crecía y la solución a los problemas no llegaba.
A la vista de todo ello en Diciembre de 1988 tuvo lugar en Montreal (Canadá) una Sesión de las Partes Contratantes a nivel Ministerial que se denominó Reunión a Mitad de Camino (MTR), cuyo objetivo fue conocer el estado en que se encontraban las negociaciones y buscar soluciones políticas para impulsarlas.
Después de una semana de trabajos y sesiones maratonianas, pocos fueron los avances, por lo que se decidió interrumpir tales Sesiones, para que continuasen sus tareas en Ginebra, en una fecha a fijar durante el mes de Abril de 1989.
En la continuación de las sesiones de la MTR, que se celebraron en Ginebra en el mes de Abril de 1989, se estableció como objetivo a largo plazo, la reducción progresiva y sustancial en el plazo que se fije de la ayuda y protección de la agricultura a fin de prevenir distorsiones en el mercado mundial de productos agrarios.
A propuesta de la CEE, se reconoció conceder crédito por las medidas que contribuyesen a la normalización de mercado aplicadas después de la Declaración de Punta del Este (septiembre de 1986).
Los compromisos a negociar abarcarían a todas las medidas que afectan directa o indirectamente a las importaciones, teniendo en cuenta el trato especial y más favorable a los países en desarrollo y a los países importadores netos de alimentos.
Por último se acordó negociar la armonización de las Reglamentaciones Sanitarias y Fitosanitarias.
Se mantuvo la fecha de Diciembre de 1990 para finalizar la Ronda Uruguay.
En Julio de 1990, se convocó en Ginebra el Comité de Negociaciones Comerciales para aprobar un acuerdo marco para cada Grupo de Negociación que permitiese su formalización definitiva en Diciembre de este mismo año.
No hubo consenso sino divergencias en el Grupo sobre negociación de la agricultura para adoptar un Acuerdo Marco, por lo que el Presidente se arriesgó a presentar bajo su responsabilidad, un texto de Acuerdo Marco sobre la Reforma de la Agricultura, este texto se estructura en cuatro apartados:
- Ayuda interna.
- Acceso al Mercado (Protección en frontera).
- Competencia a la exportación.
- Acuerdo sobre medidas Sanitarias y Fitosanitarias.
Aunque el referido documento, sólo se aceptó como base de trabajo tuvo de positivo la consolidación de su estructura que es la seguida hasta el momento.
La Ayuda Interna. Comprende aquellas que inciden sobre la formación de precios y las subvenciones directas a los productos así como los costos de los insumos (abono, fertilizantes, créditos, etc). Se adquiere el compromiso de reducirlos y eliminarlos en el periodo de tiempo que se acuerde, a partir de la Campaña 1991-92.
A propuesta de la CEE, se creó la MGA (Medida Global de la Ayuda) que es la suma de las subvenciones referidas, restadas del precio en mercado, obteníendose una cifra que será la que se reducirá paulatinamente.
Se excluyen de la MGA, las políticas generales de beneficio público general tales como: Investigación, programas relacionados con el medio ambiente, retiro de recursos, seguros de cosechas, ayuda alimentaria, desarrollo regional y alguna otra.
De las discusiones sobre este asunto, nacieron, con el símil del semáforo los siguientes tipos de ayudas:
- ROJOS : Prohibidas.
- AMBAR : Autorizadas, pero sujetas a ciertas disciplinas.
- VERDES : Autorizadas, sin control.
Algunos países abogaron por la supresión o eliminación de los rojos.
La Protección en Frontera. Se llevará a cabo mediante la arancelización, propuesta por Estados Unidos, que consiste en que todas las barreras a la importación se conviertan en aranceles, denominados "equivalentes arancelarios", para eliminarlos después, juntamente con los aranceles reales, de forma sustancial y paulatina a partir de la campaña 1991-1992.
La Competencia a las Exportaciones. Sería la reducción sustancial y progresiva de todas las subvenciones a la exportación adquiriéndose el compromiso de que la ayuda a la exportación se reduciría efectivamente más que otras formas de ayuda y protección.
Sobre el tema de Reglamentaciones Sanitarias y Fitosanitarias se convino en continuar los trabajos coordinadamente con las Organizaciones Internacionales implicadas.
El único acuerdo formal tomado por el Comité de Negociaciones Comerciales, tras su fracaso general, fue de que todos los países presentarían sus ofertas escritas ante el GATT, antes del 15 de Octubre de 1990.
Los Estados Unidos fueron los primeros en presentar su oferta, el mismo día 15 de Octubre, en base a:
Ayuda Interna.- Acepta la propuesta comunitaria sobre MGA, proponiendo como año base la media de 1986-1988; reducción del 75% de la MGA, en diez años a partir de 1992. Con ello reduce en parte el "crédito" de la CEE y fuerza el porcentaje de propuesta comunitaria.
Protección en Frontera.- Reducir tales barreras, mediante las arancelización de un 75% en diez años a partir de 1991-1992.
Competencia de la exportación.- Reducir las subvenciones a la exportación en un 90%, en diez años a partir de 1991-1992, tomando como base de subvenciones la media de 1986-1988, por las mismas razones aludidas anteriormente.
La propuesta de los Estados Unidos fue acogida de forma muy favorable por todas las Partes Contratantes.
La oferta de la CEE, se presentó en el GATT, el 7 de Noviembre de 1990, tras una larga elaboración en Bruselas. Requirió seis Consejos de Ministros de Agricultura y resumidamente contiene:
Ayuda Interna.- Se utiliza para cuantificar en MGA, calculada como la suma de:
- Políticas de ayuda a los precios.
- Pagos directos o medidas de ayuda a rentas, calculadas en base a las cantidades que figuran en los presupuestos.
- Subvenciones a los medios de producción (fertilizantes, maquinaria, seguros agrarios, etc).
El resto de las medidas de apoyo (Investigación, etc), no entrarían en el cálculo.
La aplicación de la MGA, afectaría cereales, arroz, azúcar, oleaginosas, proteaginosas, aceite de oliva y productos de origen animal, (carne, leche y huevos), que son los productos o grupos de productos que realmente presentan problemas en el mercado internacional.
Para estos productos la CEE propone reducir un 30%, en diez años comprendidos entre 1986 y 1996, con lo que la CEE rescata la totalidad del "crédito", entre los años 1986 y 1990, que la CEE estima en 10% para los productos vegetales y el 15% para los de origen animal, por lo que a partir de 1991, las reducciones serían solamente la diferencia entre el 30% y el crédito, con lo que las reducciones anuales oscilarían según los productos, entre el 4 y el 8%.
Para los productos en que no se puede calcular la MGA, la CEE propone reducir el 10% en diez años, tomando como base la ayuda otorgada en 1986. También se recuperaría el "crédito".
Protección en Frontera.- La CEE acepta la "arancelización" propuesta por los Estados Unidos, condicionada a:
Introducción de un factor de corrección para compensar fluctuaciones de precios y cotización de monedas.
Implantar el "reequilibrio" que consiste en aumentar la protección externa de la Comunidad ante productos que se importan con protección escasa o nula:
- Granos de oleaginosas y proteaginosas, gluten de maíz y otros derivados de la fabricación de almidón y de fécula que se gravarían con un equivalente arancelario derivado del aplicado al maíz.
- Productos destinados a la alimentación animal diferentes de los cereales (mandioca, pulpa de remolacha, melazas, etc). Se gravarían con un equivalente arancelario derivado del aplicado a la cebada.
Abrir contingentes arancelarios a las importaciones: 6% a los granos oleaginosos y a los alimentos para el ganado y 12% para proteaginosas, gluten de maíz y otros derivados de la fabricación de almidón y fécula.
Competencia de las exportaciones. La oferta señalaba que las subvenciones a la exportación se reducirán a medida que bajen los precios internos como consecuencia de las reducciones de la ayuda interna, por lo que no cifran reducciones concretas. No obstante indica que las subvenciones en ningún caso superarán a la diferencia entre los precios interno y mundial, o el importe cobrado a la importación del mismo producto.
Sobre la cuestión Sanitaria y Fitosanitaria, propone seguir los trabajos.
La oferta Comunitaria no fue acogida con demasiado calor, sino por el contrario con duras críticas especialmente por la falta de cuantificación de las subvenciones a la exportación.
Después de esto, numerosos países presentaron sus ofertas que diferían unas de otras en los porcentajes de reducción, número de años para su culminación y año de base.
Continuaron las reuniones negociadoras y se fueron decantando posiciones de los diversos países, lo que hizo, pensar en una posibilidad de finalizar la Ronda en la fecha prevista, Diciembre de 1990.
Por ello, en los días 3 a 7 de Diciembre de 1990, se celebró en Bruselas una Reunión del Comité de Negociaciones Comerciales con el objetivo de alcanzar el compromiso final.
No obstante, la reunión terminó con un rotundo fracaso, al no llegarse a ningún acuerdo, como consecuencia de posturas intransigentes de Estados Unidos apoyados, principalmente, por el Grupo de Cairn's y las ofertas poco generosas de la CEE, a decir de otros países.
La realidad fue que la Conferencia se centró en los temas agrarios, descuidando las negociaciones en otros Grupos, hecho que motivó una propuesta de la CEE que fue aceptada por la Presidencia en base al principio de globalidad.
Pese a todo la CEE, presentó unos elementos de flexibilidad, centradas en:
- Acceso mínimo: Aceptación hasta 3% del consumo interno, en productos de escasa importación.
- Aplicación del reequilibrio sólo a los productos sustitutivos de cereales.
- Aceptar la posibilidad de limitar las exportaciones subvencionadas, siempre que otros acepten compromisos equivalentes.
Tales elementos produjeron malestar en el seno de la CEE, debido a que la Comisión se había pasado del mandato que se le otorgó para negociar.
Sin acuerdo, la víspera de la fecha prevista para final de la Conferencia el Presidente Hellström, presentó un documento titulado: "Elementos para la negociación de un proyecto de acuerdo sobre el programa de reforma agraria".
Dicho documento fue rechazado por la CEE, en base a:
- No contemplar el "crédito" por proponer como año base 1990.
- La reducción de protección en frontera de la CEE es inferior al 30%. No contempla el factor de corrección, ni el reequilibrio y prevé un acceso mínimo del 5% del consumo interior en vez del 3% propuesto por la CEE.
Tampoco aceptaron el documento Japón y Corea.
Los Estados Unidos y el Grupo de Cairn's se negaron a continuar negociando si la CEE no aceptaba el documento del Presidente como base de negociación.
Ante las manifiestas divergencias de posiciones y la intransigencia palpable, el día 7 de Diciembre el Presidente, suspendió la Conferencia, encargando al Director General del GATT proseguir las negociaciones para llevar a buen término la Ronda Uruguay.
Con este mandato y la esperanza de poder encauzar las negociaciones, el Director General del GATT, reemprendió su tarea en Enero de 1991, llevando a cabo consultas por separado y en conjunto con diferentes países y grupos de países, independientemente de las reuniones que celebraban los grupos de negociación de cuyos resultados informaban puntualmente al Director General.
Los resultados de estas actividades llevadas a cabo con escasa ilusión, propiciaron la creencia de que la Ronda podría terminar en el transcurso del mes de Marzo, pero pronto se comprobó que no sería así.
No obstante el Director General prosiguió su labor dando lugar a que el 20 de Diciembre de 1991, presentase un documento denominado "Documento Dunkel", nombre del Director, titulado "Proyecto de Acta Final en el que se incorporan los resultados de la Ronda Uruguay de negociaciones comerciales multilaterales". En este documento figuran, parte de las posiciones de las diversas Partes Contratantes (80-85%) y el resto son aportaciones personales.
El texto del documento ocupa 464 páginas, de las que 76 están dedicadas a la agricultura, pero contiene aportaciones sobre todos los asuntos y temas señalados en la Declaración de Punta del Este.
El documento se estructura en los cuatro capítulos ya habituales.
- Ayuda Interna.
- Acceso a los Mercados.
- Competencia de las exportaciones.
- Texto anejo sobre la aplicación de las medidas Sanitarias y Zoosanitarias.
Este texto contiene conceptos claros en cada uno de los capítulos, ciertas definiciones y algunos compromisos que se pretenden alcanzar.
Establece además una cláusula de continuidad para que un año antes de que termine el periodo de aplicación se inicien nuevas negociaciones para continuar el proceso de reformas.
No incluye la "Cláusula de Paz" de la que se vino hablando durante la negociación, referente a la no aplicación de medidas comerciales bilaterales que no sólo crean distorsiones en el mercado, sino que, a veces, desencadenan "Guerras Comerciales".- (EEUU y CEE).
Resumiendo, el "documento Dunkel" lo aceptaron; Estados Unidos y Grupo de Cairn's que lo aprobaron como base para continuar los trabajos. Otro grupo encabezado por la CEE, seguida por Japón, Corea, Austria, Suiza, Finlandia, Suecia y Noruega, mostraron su inclinación a una modificación sustancial del texto. Tampoco en 1991, terminó la Ronda.
Durante el mes de Enero de 1992, continuaron las reuniones sobre el Acceso al Mercado, acordando que antes del 1 de Marzo se presentaran al GATT las listas de concesiones sobre los 4 Capítulos agrarios, que serán negociados durante dicho mes para tratar de alcanzar un acuerdo final.
Continuaron las negociaciones, con desconfianza, escasa ilusión e intransigencia, es decir con escasa voluntad política, de llegar a un final más o menos equilibrado que satisfaciese, en cierta medida a todas las Partes Contratantes.
En toda esta discusión, quedó bien claro que existían verdaderamente dos posiciones negociadoras divergentes:
Por un lado Estados Unidos y Grupo de Cairn's y por otro Comunidad, Países Nórdicos, Japón, Corea, Suiza y algún otro.
También jugaron un papel importante, los países importadores netos de alimentos (Méjico, Jamaica, etc).