EMERGENCIA INFECCIOSA
¿CUÁNTO DE REALIDAD Y DE ESPECULACIÓN?
Dr. D. Guillermo Suárez Fernández
Académico de Número
El concepto de emergencia microbiana o infecciosa no es nuevo y es bien conocida la existencia de graves epidemias humanas a lo largo de la historia tales como, peste, viruela, lepra, sífilis, difteria y gripe, si bien esta última, la gripe, más que emergente o reemergente es una enfermedad continua o permanente.
A mediados del pasado siglo cuando se perfecciona el conocimiento microbiológico de la mano de Pasteur y Koch, las enfermedades emergentes eran el Carbunco bacteridiano, Rabia, Tuberculosis y Cólera, de manera principal, y estos procesos infecciosos sirvieron de modelo de estudio microbiológico conducido por esas dos luminarias y sus respectivas escuelas.
El que hayan existido enfermedades infecciosas predominantes en un determinado momento histórico, en armonía con las condiciones de vida de la época, no desmerece el concepto de emergencia actual, intensificado por la interdependencia humana de carácter global, facilidades de transporte, comercio, nuevos modelos culturales, crecimiento de la población, calentamiento atmosférico y otros factores entre los que sobresale la complacencia o satisfacción humana que arranca de las décadas de los años cuarenta y cincuenta, con el descubrimiento de los antibióticos, de diferentes agentes quimioterápicos, nuevas estrategias vacunales, pesticidas de menor toxicidad y probada eficacia, etc. La erradicación de la viruela humana y el control epidemiológico de otras infecciones, hizo pensar en que las enfermedades infecciosas no superarían los avances de la moderna medicina.
Gran error este frente al que fracasaron las advertencias de los peligros de la aparición de estirpes microbianas resistentes y el olvido del concepto bíblico de que la enfermedad es consustancial con la propia vida y que desaparecerán unas infecciones pero surgirán otras nuevas. El ejemplo del SIDA, en los años ochenta, ha sido el aldabonazo que espoleó a la Ciencia para crear el concepto de ?Emergencia y reemergencia microbiana o infecciosa?.
Conceptualmente, Infecciones Emergentes son aquellas que se describen por primera vez, aparecen en nuevas áreas geográficas o presentan una brusca elevación en su incidencia.
La reemergencia infecciosa se caracteriza por una fase silente prolongada, que se interrumpe para dar paso a una condición epidémica.
Estas definiciones tienen un sentido lato, amplio, e incluyen virtualmente a todas las infecciones y la epidemiología aplicada, lo que la experiencia vivida nos dice, es que la palabra emergencia debe reservarse, con un sentido estricto, para calificar aquellos procesos cuya inmediatez, en tiempo y espacio, constituya un problema sanitario realmente importante en un momento determinado.
En esta línea, si nos propusiésemos seleccionar, como enfermedades modelo, las de mayor interés actual para nuestra Comunidad elegiríamos la Tularemia, de elevada incidencia en Castilla y León en los años 1997 y 1998, la Listeriosis, que ha reaparecido con nuevos bríos en USA en 1998 y en la vecina Francia, en 1999 y 2000, provocando una nueva ?histeria de la listeria? tal y como bautizó la prensa americana, en los años 80, al estado de ánimo de la población, tras los brotes infecciosos de listeriosis, de los años ochenta y noventa.
Elegiríamos también la Enteritis Paratuberculosa Bovina por existir en nuestra Comunidad, especialmente en ovejas y cabras y, ante todo, por la gran inquietud despertada por su posible transmisión al hombre como agente de infección intestinal y concretamente de la enfermedad de Crohn.
No nos olaríamos de la Encefalopatía Esponorme Boa por su rentemente probada poad de trans